ST.PAULI. 1910. UN CLUB DE FÚTBOL MUY PECULIAR


Que el club de fútbol San Pauli es muy peculiar, no lo pone en duda nadie que esté mínimamente relacionado con este deporte. Como también son muy peculiares sus aficionados, sus estatutos y sus propias particularidades, tan alejadas, del concepto que tenemos de lo que es un equipo de fútbol.

Ubicado en el suburbio de Sankt Pauli de la ciudad alemana de Hamburgo y con un pasado pirata (siglo XVII). Se trata de un barrio fundamentalmente obrero en el que hoy en día cohabitan trabajadores, artistas, punks, gentes de ideología comunista y anarquista, refugiados, etc. En suma, un barrio muy alternativo y multicultural. Además, en él se encuentra establecido el barrio rojo de la ciudad, constituyéndose esta circunstancia en uno de sus estandartes y emblemas.

Ciñéndonos exclusivamente a lo deportivo, el Club St. Pauli, militará la próxima temporada (2024/2025) en la máxima división alemana (1 Bundesliga), después de haber conseguido el ascenso en la 2023/2024. Será la novena vez en su historia que lo hará, sin que su recorrido en el más alto nivel haya sido muy exitoso. Debutó en la 1 Bundesliga en la temporada 1977/1978 y su mejor clasificación fue un 10º puesto en la 1988/1989. La mayor parte de su historia se ha desarrollado en las categorías 2ª y 3ª del fútbol germano, llegando a convertirse en algunos momentos en lo que se conoce como un equipo ascensor.

Disputa sus partidos en el estadio Millerntor Stadion, con capacidad para unos 30.000 espectadores y viste con los colores marrón y blanco (y algún toque rojo). Es conocido con el apodo de «Los Piratas» y su bandera es una calavera cruzada con 2 tibias.

Mantiene una feroz rivalidad con el FC Hansa Rostock, club tradicionalmente vinculado con la extrema derecha alemana y con el Hamburgo SV. Por el contrario, sus afininades son con el Celtic de Glasgow (Escocia), Hapoel Tel Aviv (Israel) y Platense (Argentina).

Pero, no es por sus hazañas deportivas, que ya hemos comentado que son muy escasas, por las que el St. Pauli tiene más de 25.000 socios20 millones de simpatizantes en todo el mundo y más de 600 clubes de fans, sino porque tiene una finalidad social de la que carecen el resto de equipos que conocemos. Es un club sumamente activo en labores benéficas y humanitarias en favor de los más desfavorecidos. Es en la década de los 80 cuando adquiere su ideología izquierdista, anarquista y antifascista (como ellos mismo lo describen) y crean un movimiento alternativo para hacer frente al nacionalismo alemán que representaban otros clubes alemanes como el Hertha Berlín, el Hamburgo o el Borussia Dormund. Un club en el que tienen cabida muchas minorías (punks, okupas, etc.) y todo tipo de subculturas y en el que, como dicen sus estatutos, se define claramente como el club de las izquierdas, ideológicamente hablando, antifascista, antirracista y antisexista

Pero esta concepción tan idílica y romántica del club no siempre fue así. Esta imagen actual, se empieza a gestar como hemos dicho a mediados de los 80. Anteriormente y cuando se crea el club, se definía como un club exclusivo para hombres, de tendencias liberales y nacionalistas, con la intención de crear al alemán perfecto. Un club sumamente burgués, en el que no podía jugar gente obrera, y en el que también existen contradicciones importantes. Por ejemplo, dentro del club y muchas de sus peñas se tiene una tendencia proisraelita, mientras que, por el contrario, sus peñas internacionales son mayormente propalestinas.

Tampoco ha sido idílica la situación de su fútbol femenino, cuyo equipo jugaba en campos con escasa condiciones para la práctica del fútbol y con poca o casi nula afición.

Lo que sí es cierto es que es un club muy peculiar y particular, que salta al campo bajo los acordes de la canción «Hell Bells» del grupo AC/DC. En el que las pantallas gigantes de su estadio no admiten publicidad alguna. En el que las camisetas del equipo (merchandising) que se venden a los aficionados, no llevan el nombre de ningún jugador para no fomentar el individualismo. Un club que acude a sus aficionados para venderles bonos, con un importante interés, y así lograr la capacidad financiera para poder construir una nueva tribuna para su estadio. O que se involucra con una ONG alemana para obtener fondos para llevar agua a distintos países africanos. O que se embarca en la organización de un mundial alternativo, al que celebró en Alemania 2006, con selecciones no reconocidas por la FIFA. O…….

Definitivamente, se puede afirmar rotundamente que, el ST PAULI, sí es más que un club.

ALBERTO VEGUE

ST.PAULI. 1910. UN CLUB DE FÚTBOL MUY PECULIAR

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