NO QUEDÓ NI EL APUNTADOR

Si te digo que en un partido de fútbol el árbitro de la contienda tuvo que expulsar a 36 jugadores por el quilombo que se montó en la cancha, seguramente tú pensarás que te estoy vacilando, que me estoy inventando una historieta para goce y disfrute del que la quiera leer o me quiera escuchar. Pues te digo que nada más lejos de la realidad, porque se trata de un hecho verídico que ocurrió al finalizar un partido de fútbol en Argentina.

Como he comentado, los hechos ocurrieron en Argentina el 26 de febrero del año 2011. Se enfrentaban ese día dos equipos semiprofesionales de la última categoría del sistema de ligas argentino, la llamada por aquel entonces «Primera D» (hoy en día ya no existe) y que se correspondía con el 5.º nivel de la escala futbolística de ese país.

En concreto, se enfrentaban los planteles del CA Claypole, de la zona sur del Gran Buenos Aires, y del CA Victoriano Arenas, de la zona de Avellaneda, también en el Gran Buenos Aires. El resultado al final del encuentro fue de 2-0 a favor del equipo local, es decir, a favor de Claypole. Aunque, después de lo que ocurrió, el resultado pasó a un segundo plano.

Tanto Claypole como Victoriano Arenas, en la fecha del encuentro, se ubicaban en posiciones intermedias de la tabla y, al final del campeonato, ambos mantuvieron la categoría. Claypole, mejor situado, en un 8.º lugar, y escalones más abajo, en el puesto 16.º, Victoriano Arenas.

En el partido de ida, disputado el 11 de septiembre de 2010 en la cancha de Victoriano Arenas, Claypole venció a domicilio por 1-2, sin nada que destacar que se saliese de lo normal.

¿Y qué es lo que pasó? Pues lo que suele pasar en muchos partidos, sean del nivel que sean: que el ambiente dentro del campo se volvió excesivamente «caliente» entre los contendientes de ambos equipos. Que si te empujo, que si te digo, que te doy, que te veo en el túnel, que si tu madre, que si tu hermana, dímelo luego, que te amago, etc., etc., etc. Lo normal en bastantes terrenos de juego, por no decir en todos. Lo que no es normal es la que se armó al finalizar el encuentro.

Desde un principio, es decir, desde antes de comenzar el encuentro, la hinchada local se dedicó a molestar a los jugadores y técnicos visitantes, incluso desde dentro del mismo vestuario. Así, con estos aderezos, el partido comenzó un tanto caliente. Esta «calentura» llevó al árbitro a expulsar por doble amonestación a un jugador del conjunto victoriano en la primera parte. Durante el transcurso de la segunda, la tónica secuencial fue un calco de la primera, pero con un poco más de intensidad, tanto a nivel físico como verbal, por parte de todos los contendientes. Faltando escasos minutos para la finalización del partido, el entrenador visitante decidió sustituir a uno de sus jugadores, que ya estaba amonestado, para evitar su posible expulsión, por un compañero. Esta circunstancia derivó en una serie de insultos graves del jugador sustituido hacia su entrenador, hacia su cuerpo técnico y hacia todo lo que pillara por en medio. Ante esta circunstancia, y debido a la gravedad de los insultos, al árbitro que dirigía el partido, un tal Damián Rubino, no le quedó otra que expulsar al jugador insultador (Rodrigo Sánchez), quien no se lo tomó muy deportivamente, la verdad.

Con el pitido final del trencilla, el referido jugador expulsado, poseído por una irrefrenable ira, saltó al campo y comenzó a repartir piñas a diestro y siniestro, derivando ese dar y recibir en una tangana barriobajera en la que participaron todos los jugadores que había en el terreno de juego, tanto titulares como suplentes y algún que otro componente del cuerpo técnico, con el resultado final de 36 expulsados. Expulsiones que no se perpetraron sobre el césped, pues el árbitro, con muy buen criterio y muy inteligentemente, se apartó del improvisado ring, sino en el vestuario del susodicho árbitro, quien prefirió hacerlo de esa manera para evitar males mayores.

Estos hechos narrados se han constituido en un récord, a nivel mundial, del mayor número de expulsiones realizadas en un partido de fútbol. Todo un ejemplo para grandes y pequeños.

ALBERTO VEGUE

NO QUEDÓ NI EL APUNTADOR

Entrevista a Leonardo Campos – Candidato a Presidente Deportivo Español

Junto a Alberto seguimos de cerca la vida institucional del Deportivo Español. En esta oportunidad hablamos con Leonardo Campos, candidato a presidente por la lista “Español de primera” el día 8 de Marzo.
La situación económica, deportiva y el objetivo a largo plazo son los temas que tocamos con el candidato.

https://studio.youtube.com/video/N1tznUU3wtU/edit

GUSTAVO SÁNCHEZ

Entrevista a Leonardo Campos – Candidato a Presidente Deportivo Español

EL PEOR EQUIPO DEL MUNDO

Creo que no hay discusión en la afirmación de que el Real Madrid es el mejor club de fútbol del mundo; su historial lo avala. Y no lo digo yo, lo dice la International Federation of Football History and Statistics (IFFHS), que de esto algo sabrán. Es así, le duela a quien le duela y pese a quien pese.

Que haya clubes de fútbol extraordinarios y que estén casi a la misma altura que el Real Madrid y que haya, asimismo, cosechado grandes éxitos nacionales e internacionales, pues, también los hay. Y bastantes. Por citar tan solo a algunos de ellos, nombraremos al FC Barcelona (España), Juventus de Turín, AC Milan e Internazionale (Italia), Bayern Múnich (Alemania), Liverpool (Inglaterra), Ajax (Países Bajos), Benfica (Portugal), Peñarol (Uruguay), Boca Juniors y River Plate (Argentina), São Paulo (Brasil), Paris Saint-Germain (Francia), etc., y así podríamos seguir enumerando un buen número de clubes importantes en los distintos campeonatos domésticos que existen en el mundo.

De estos clubes citados y de algunos otros no citados, de alguna u otra manera, siempre se habla. Pero ¿por qué nadie habla del peor club del mundo? Porque haberlo, tiene que haberlo. Pues me he propuesto averiguar algo sobre este delicado tema, bien entendido que sin querer molestar a nadie. Faltaría más.

El que está considerado y reconocido como el peor equipo de fútbol del mundo es, de manera unánime, el brasileño Íbis Sport Club. Originario de la ciudad de Paulista, en el estado de Pernambuco, en la costa este de Brasil. Fue fundado en el año 1938 y juega sus partidos en el estadio municipal Ademir Cunha, con una capacidad para unos 10.000 espectadores.

Viste con camiseta a rayas verticales negras y rojas, pantalón y medias negras, y son conocidos con el sobrenombre de «Pájaros Negros», aunque también se les nombra, cuando se hace referencia a ellos, como el peor equipo del mundo.

Actualmente, está disputando el Campeonato Pernambucano A2, sexto nivel del fútbol brasileño. Es una competición estatal del estado de Pernambuco, campeonato que se lleva realizando ininterrumpidamente desde hace 110 años.

El Íbis Sport Club se hizo acreedor de esta mala fama por una serie de rachas negativas que tuvo en algún que otro campeonato estatal en el que participó. Concretamente, en la década de los años 80 del siglo XX, estuvo un periodo de 3 años y 11 meses sin ganar un partido. Fueron un total de 55 partidos disputados sin conocer la victoria, 48 de ellos de manera consecutiva y con tan solo 7 empates. Consiguió en ese periodo la paupérrima cifra de 25 goles a favor. Sin embargo, encajó un total de 231 en ese mismo periodo de tiempo. Desde mediados de julio del año 1980 (con un triunfo ante el Ferroviário SC por un escaso 1-0) hasta mediados de junio de 1984, estuvo sin ganar un solo partido. Esta tendencia, de la que el Íbis Sport Club se muestra particularmente orgulloso, se rompió un 17 de junio de 1984 en que, por fin, el Íbis logró ganar un encuentro, siendo el desafortunado perdedor el Manchete FC, de la ciudad de Recife, por un contundente 3-1.

Militó en sus filas un guardameta (Jagunzo) al que en el año 1979 le marcaron un total de 366 goles, siendo considerado el peor portero que ha pasado por las filas del club. Por el contrario, el ídolo de la afición fue su futbolista Mauro Shampoo, quien mantiene un récord difícil de superar, ya que en sus 10 años de pertenencia al equipo solo logró marcar un gol y fue, precisamente, contra el Ferroviario SC de Recife.

En lo que es un verdadero campeón el Íbis Sport Club es en mantener un alto sentido del humor y mofarse, cuando ha lugar a ello, de los equipos de élite y, por supuesto, en reírse de sus propias desgracias. Valga como ejemplo el tuit que puso cuando el Bayern Múnich le metió 8 goles al Barça: «Copiaremos el estilo de juego del Barça». O la invitación que hizo a Lionel Messi, cuando dejó el Barcelona, para que se incorporara a sus filas, poniendo como única condición que no metiera muchos goles, ya que no querían salir campeones.

Eso sí, ha logrado figurar en el Libro Guinness de los Récords como el peor equipo del mundo.

ALBERTO VEGUE

EL PEOR EQUIPO DEL MUNDO

LOS NOBLES DEL FÚTBOL

Hace algunas semanas hablamos en algunas notas de los llamados «malos» del fútbol. En concreto, mencionamos a ciertos tipos de jugadores que usan artimañas o tretas, fuera del reglamento, para lograr sus objetivos durante la celebración de un encuentro de fútbol. En general, estas fullerías se traducen en actos que desembocan en situaciones de una mayor o menor violencia hacia el contrario y, en una gran parte de las veces, en una ventaja que favorece al infractor. Por eso, habitualmente, se penan y se castigan y suelen ser repudiadas, pero también tienen su público entre los aficionados. Jugadores con este tipo de características pueblan todas las ligas del mundo, sin distinción, y han existido, existen y, por supuesto, existirán.

Vamos, pues, después de esta introducción y puesta en escena, a centrar el artículo de hoy, que basará su contenido en nominar a aquellos jugadores (o más bien un grupo reducido de ellos, nombrarlos a todos sería imposible) que han protagonizado, a lo largo de toda su carrera, un comportamiento completamente contrario al especificado al comienzo de esta nota. En definitiva, nos estamos refiriendo a aquellos jugadores correctos hacia las normas, los contrarios, los patrones, etc.; en resumen, hacia aquellos deportistas que respetan el orden establecido. Y aunque, a mi entender, son bastante menos que los llamados «malos», también tienen su público y su aceptación mayoritaria entre todos los aficionados.  

La contestación a la pregunta: ¿quién ha sido el jugador más limpio en la historia del fútbol desde el año 1970 hasta nuestros días? La respuesta es muy clara y no admite polémica alguna. El jugador más limpio que ha existido hasta la fecha ha sido el inglés Gary Lineker. Este extraordinario jugador de las décadas de los años 80 y 90 del siglo XX, jugó alrededor de 567 partidos en equipos como Leicester FC, Everton FC, Barcelona FC, Tottenham Hotspur FC y Nagoya Grampus Eight, a los que hay que sumar los disputados con la selección de Inglaterra, y nunca jamás vio una tarjeta roja. Es más, no vio ni tan siquiera una tarjeta amarilla durante ese periodo de 15 años ininterrumpidos jugando al fútbol y en primer nivel. Caso inédito y único en el mundo que se ha dado hasta el día de hoy.

Pero el caso de Lineker no es el único destacable por su nobleza. Existe un buen número de jugadores que son considerados como jugadores limpios y que no han sufrido, a lo largo de su carrera futbolística, ninguna expulsión de un terreno de juego. Pero, a diferencia de Lineker, sí han visto durante sus extensas trayectorias un número dispar de tarjetas amarillas de amonestación. El número de futbolistas a destacar bajo esta circunstancia es sumamente amplio, por lo que, obviamente, solo nos vamos a referir a los casos con más renombre y que nos puedan sonar a todos.

El primero a destacar es el alemán Philipp Lahm, defensa del Bayern Münich, VfB Stuttgart e internacional por Alemania, que disputó en su carrera profesional más de 700 partidos sin sufrir ninguna expulsión. Pese a jugar en la defensa, estuvo más de un año sin cometer ninguna falta en un encuentro.

Raúl González (España). Jugaba de delantero y disputó más de 1000 partidos en su vida profesional. Nunca fue expulsado de un terreno de juego. Jugó en el Real Madrid, FC Schalke 04, Al Sadd SC (Qatar) y New York Cosmos, además de ser internacional por España en numerosas ocasiones.

Andrés Iniesta (España). Centrocampista de la selección española. Jugador emblemático del FC Barcelona, Vissel Kobe (Japón) y  Emirates Club (EAU). Sin expulsiones pese a sus más de 950 encuentros oficiales disputados.

Michel Platini (Francia). Más de 650 partidos jugados y sin tarjetas rojas.

Quisiera finalizar con dos casos especiales. Se trata de dos jugadores británicos que marcaron época. El primero de ellos es Ryan Giggs. Este galés, que hizo carrera en el Manchester United, jugó más de 960 partidos y nunca recibió una tarjeta roja directa, aunque sí dos amarillas, por lo que tuvo que abandonar el terreno de juego.

El último personaje al que me quiero referir es otro jugador británico, en este caso inglés, que fue un caballero tanto dentro como fuera de los terrenos de juego. Es ni más ni menos que Sir Stanley Matthews. Jugaba de extremo derecho y militó solo en dos equipos, ambos de la liga inglesa, el Stoke City FC y el Blackpool FC. Fue internacional por Inglaterra hasta en 54 ocasiones. Jugador longevo, jugó hasta los 50 años y fue en su tiempo, e incluso mucho después, el paradigma de la deportividad. Nunca fue expulsado de un terreno de juego. En cuanto a las amonestaciones, no se tiene constancia real de que fuera amonestado, porque hasta el año 1970 estas eran verbales y no se registraban (a partir del Mundial de México se impuso en el fútbol el sistema de tarjeta roja para la expulsión y amarilla para la amonestación). No obstante, siempre fue un caballero y una persona muy considerada dentro del ambiente futbolero británico que, precisamente, no era el paradigma de la deportividad.

ALBERTO VEGUE

LOS NOBLES DEL FÚTBOL

ENTREVISTA A JONATAN DI GIOSIA, Director de las fuerzas básicas del CLUB LEON de MÉXICO 🇲🇽

Conversamos con el entrenador español que está desarrollando una gran tarea en el club mexicano, formando juveniles. La cantera, el fair play, su metodología de trabajo, entre otros temas que lleva la charla futbolera.

https://t.co/JmE2cKPGxo

GUSTAVO SÁNCHEZ

ENTREVISTA A JONATAN DI GIOSIA, Director de las fuerzas básicas del CLUB LEON de MÉXICO 🇲🇽

LOS REVESES DEL FÚTBOL

Pocos son los equipos de fútbol, en la historia reciente, que han finalizado sus respectivos campeonatos nacionales totalmente imbatidos y que, sin embargo, no terminaron siendo campeones de la competición. Hay más de un caso en las distintas ligas, pero hoy nosotros vamos a hacer referencia a uno de ellos: la escuadra italiana AC Perugia Calcio.

La AC Perugia Calcio es un equipo de fútbol italiano, de la región de Umbría (en el centro de Italia), nacido en el año 1905 y que disputa sus partidos en el estadio Renato Cursi, con capacidad para 23.500 espectadores. Su estadio lleva el nombre de un centrocampista del equipo que falleció en el año 1977, por un paro cardiaco, en un partido en que se enfrentaban a la Juventus.

Se les conoce como «Grifoni» (Grifos, esos animales mitológicos) y sus colores son el rojo para sus camisetas y el blanco para sus pantalones. Actualmente, compite en la Serie C, 3.º nivel, del fútbol itálico.

Ocupa el puesto n.º 32 en la clasificación histórica de la máxima división italiana, donde debutó en la temporada 1975/1976 y en la que ha disputado hasta un total de 13 campeonatos. Ha debido ser refundado hasta en 3 ocasiones (años 1940, 2005 y 2010) por los importantes problemas económicos en los que se ha visto involucrado el conjunto. A nivel internacional, ha participado en la Copa Intertoto de la UEFA, competición de la que fue campeón en el año 2003, al derrotar al equipo alemán del VfL Wolfsburg.

La AC Perugia Calcio tuvo su momento de gloria, aunque sin final feliz, en la temporada 1978/1979, en la que acabó imbatido el campeonato doméstico. Lamentablemente, no logró obtener el Scudetto, ganándolo finalmente el AC Milan. El mundo del calcio denominó al Perugia de esa temporada como «Il Perugia dei Miracoli» (El Perugia de los Milagros), terminando a la postre como subcampeón en el torneo de fútbol italiano, al finalizar con 3 puntos menos que el citado AC Milan, a pesar de que este perdió 3 partidos de liga. El mayor número de triunfos y el menor número de empates del AC Milan, a lo largo de toda la competición, hicieron posible esta extraña circunstancia. 

La AC Perugia Calcio fue el primer equipo italiano en conseguir la proeza de terminar el campeonato nacional imbatido, aunque no fue el primer equipo de fútbol en conseguirlo. De igual modo, fue el primer equipo itálico en terminar el campeonato imbatido y no ganarlo, lo cual es una auténtica desgracia. Pero esta circunstancia no es un caso aislado del fútbol italiano; en otros campeonatos se han producido situaciones idénticas, es decir, terminar invicto y no ser campeón. Nos acordamos del búlgaro Spartak de Sofía en el año 1951 (ganó el título el CSK Sofía), también del brasileño At. Mineiro en 1977 (terminó el campeonato sin una sola derrota, sucumbiendo en la final en los penaltis ante el Sao Paulo). Años más tarde, temporada 1977/1978, fue el Benfica portugués el que se encontró en la misma situación (ganó la liga el Oporto). En la 1985/1986 le tocó al Galatasaray turco, siendo esta vez el campeón el Beksitas. El más reciente fue en la temporada 2007/2008, en el campeonato serbio, el Estrella Roja terminó imbatido, pero el campeonato lo ganó el Partizán. 

La AC Perugia Calcio contó en sus filas con uno de los mejores y más prolíficos delanteros con que ha contado el fútbol italiano a lo largo de toda su historia. Me estoy refiriendo a Paolo Rossi, quien militó en el club durante 3 temporadas (1978-1981), haciéndolo justo antes de fichar para la Juventus de Turín. También fue el primer equipo italiano en lucir publicidad en sus camisetas, lo hizo en la 1979/1980. Y añadir, que el conjunto fue castigado en el año 1981 con la pérdida de 5 puntos en la competición por el llamado «escándalo totonero» (apuestas clandestinas), a la vez que, por estas circunstancias, alguno de sus futbolistas fueron inhabilitados durante años para la práctica del fútbol.

Un postrer apunte del que casi nadie habla y del que fue protagonista la AC Perugia Calcio en el año 2002. En aquel entonces, militaba en sus filas el futbolista surcoreano Ahn Jung-hwan (primer futbolista surcoreano en competir en la Serie A italiana), conocido con el apodo de «el Beckham coreano». La diosa Fortuna quiso que en el Mundial de Corea 2002 se enfrentaran Corea del Sur e Italia por un puesto en los cuartos de final. El partido terminó en empate, y como por aquel entonces se jugaba una prórroga y estaba vigente la regla del gol de oro (quien marcara en la prórroga ganaba el partido), Corea del Sur, a través del jugador grifone, Ahn Jung-hwan,marcó en el minuto 117 y pasó a cuartos de final, eliminando a toda una poderosa Italia. Una catástrofe cuya represalia tomó cuerpo en la figura del irracional presidente de la Perugia Calcio, un tal Luciano Gaucci, quien despidió de manera fulminante al jugador surcoreano, alegando que había arruinado al fútbol transalpino.

ALBERTO VEGUE

LOS REVESES DEL FÚTBOL

PRESIDENTE DEL LOKOMOTIV PLAVDIN, PROFESIÓN DE RIESGO

Existen en el mundo profesiones peligrosas, tales como la construcción y sus derivados, las fuerzas de seguridad o las dedicadas al mar. También existen profesiones bastante más peligrosas, como los bomberos, los profesionales dedicados a la extinción de incendios o las dedicadas a la minería. Y luego está la de ser presidente del club de fútbol Lokomotiv Plavdin.

¿Por qué digo esto? Pues muy sencillo, porque 5 de los presidentes de este club búlgaro, en los últimos 24 años, han sido asesinados en circunstancias diferentes, pero con un denominador común: la violencia. Vamos a hacer un pequeño resumen sobre las circunstancias que concurrieron en cada uno de ellos.

 El primero en caer fue Georgi Kalapatirov, asesinado en el año 1995 de un tiro en el corazón y en plena calle de la ciudad de Plavdin. 

Su sucesor, Georgi Prodanov, corrió idéntica suerte. También fue abatido en el año 1995, aunque esta vez, el método utilizado fue bastante más sofisticado, ya que sufrió un accidente mortal de tráfico al haber sido cortados los cables de los frenos de su vehículo. 

Seguimos. En el año 1998 le tocó el protagonismo a Petar Petrov-Pesho. El método usado fue más tosco. Recibió, en la puerta de su casa, una ráfaga de tiros de un kalashnikov, con un resultado, a todas luces, incompatible con la vida. 

El cuarto presidente en cuestión, el llamado Nikolai Popov, fue apaleado hasta la muerte y rematado con un desconsiderado tiro en plena calle en la ciudad de Plavdin. Estamos hablando del año 2005.

El quinto en la lista le corresponde a Giorgi Iliev. Y nos volvemos a sofisticar. Fue abatido por un certero disparo de un francotirador, mientras comía apaciblemente en un restaurante a orillas del Mar Negro.

Su sucesor, Alexander Tasev, y sexto en la lista, fue acribillado desde un coche en marcha en la capital del país (Sofía).

¿Cuestión de mala suerte? No.

¿Estar en el sitio no indicado y en el momento más inoportuno? Tampoco.

Parece ser que todos ellos tenían un punto en común: mantenían algún vínculo con organizaciones mafiosas y el crimen organizado en Bulgaria. Temas como la vinculación al VIS (organización criminal), el tráfico de drogas, los amaños de partidos y algunas que otras sospechas de financiaciones mafiosas, algo tenían que ver en estos sucesos violentos.

Y como esta nota es una nota de fútbol, no una crónica de sucesos, añadiremos que el Lokomotiv Plavdin, es el club de fútbol de la ciudad búlgara de Plavdin, situada al sur del país. Fue fundado en el año 1926 y son conocidos con el apodo de «Los Pitufos» y también como «Los Ferroviarios» (por lo de lokomotiv=locomotora, ya que fue fundado por empleados del ferrocarril). Sus colores son el negro y el blanco y disputan sus partidos en el estadio Lokomotiv, con capacidad para 14.500 espectadores. 

El mejor jugador y el que más partidos ha disputado con su camiseta es Hristo Bonev, un emblema de la institución. El club ha obtenido algunos éxitos a nivel local. Fue campeón de liga, por primera vez en su historia, en la temporada 2003/2004 y campeón de la Copa de Bulgaria en 2018/2019 y 2019/2020.

A nivel internacional no ha destacado en exceso. Su mejor clasificación fue llegar a cuartos de final en la extinta Copa de Ferias (temporada 1964/1965), habiendo participado, con más pena que gloria, en las distintas competiciones de la UEFA, siendo la más importante su presencia en la Champions League.

Esta violencia sufrida por algunos de sus dirigentes y narrada en los primeros párrafos, no es exclusiva del fútbol búlgaro. Situaciones algo similares se han dado en diferentes clubes de otros muchos otros países, si bien no con tanta asiduidad ni concentradas en un solo equipo y, muchas de ellas, por motivos totalmente distintos a los narrados en esta nota. 

Un último apunte y un consejo gratuito: si por esas casualidades de la vida, un día, te ofrecen la presidencia del Lokomotiv Plavdin, piénsatelo bien antes de aceptar, porque……

ALBERTO VEGUE

PRESIDENTE DEL LOKOMOTIV PLAVDIN, PROFESIÓN DE RIESGO

HIBERNIAN FC, IRLANDESES EN ESCOCIA

El Hibernian FC es un club de fútbol de la ciudad de Edimburgo, capital de Escocia, y que tiene una curiosa historia, sobre todo en sus inicios como club, que vamos a tratar de contar en las líneas siguientes.

Fue fundado en el año 1875, por lo que se trata de uno de los clubes de fútbol más antiguos de Escocia que, como todos sabemos, es una de las naciones constituyentes de lo que se conoce como el Reino Unido. En concreto, el Hibernian FC es el séptimo club más añejo de los existentes en esa nación. Fue fundado por inmigrantes católicos irlandeses y, como curiosidad, en su fundación, todas las personas que defendieran sus colores en el terreno de juego debían ser abstemias y no solo católicos, sino también practicantes.

Es un conjunto lleno de simbolismos. Su nombre «Hibernian» hace referencia a Irlanda, pero en lengua latina (Hibernia) y adoptaron, desde sus primeros inicios, la camiseta de color verde por la isla de Irlanda (conocida como la isla esmeralda), pantalones blancos y medias verdes. Su escudo hace referencia a sus orígenes primigenios irlandeses. El color del equipo, el verde, haciendo referencia a los paisajes de la isla, a la figura de San Patricio; la imagen del arpa bárdica o irlandesa, instrumento imprescindible en toda música celta. Igualmente, hace alusión a su cuna escocesa con el castillo de Edimburgo, localidad de origen del club; aLeith, en la figura del barco, el barrio marinero al norte de la ciudad de Edimburgo donde fue fundado. En definitiva, su escudo es una llamada a su oriundez migratoria de la isla de Irlanda, sin olvidar sus profundas raíces escocesas. Su lema es «Erin Go Bragh» (Irlanda para siempre).

Son conocidos en todo el país como «Hibs» y ocupan el 5.º lugar en la clasificación histórica de la liga escocesa. Su estadio es el denominado «Easter Road» y tiene una capacidad para 20.500 espectadores. Es conocido popularmente como «The Holy Ground» (La Tierra Santa). Su máximo rival es el Heart of Midlothian, del oeste de la ciudad de Edimburgo, con quien disputa el llamado Derbi de Edimburgo. Este derbi es uno de los más antiguos del mundo, fechándose su primer enfrentamiento en diciembre del año 1875.

El Hibernian FC ha sido 4 veces campeón de la liga escocesa. Fue en las temporadas 1902/1903, 1947/1948, 1950/1951 y 1951/1952. A ello hay que añadir que también ha sido 3 veces campeón de la Copa de Escocia, en los lejanos años de 1887, en 1902 y, más recientemente, en el 2016. 

A nivel internacional, ha participado en la Copa de Europa (1955/1956), en la antigua Copa de Ferias, Recopa de Europa, UEFA Cup/UEFA Europa League, Copa Intertoto, UEFA Conference League, etc.

Es necesario destacar que fue el primer club británico en participar en la primera edición de lo que en aquel entonces se llamaba Copa de Europa, hoy en día Champions League. Ello se debió a una invitación de la UEFA, ya que los campeones de liga, tanto de Inglaterra como de Escocia, no la quisieron disputar. El Hibernian FC, pese a quedar en 5.ª posición en la liga regular, fue invitado oficialmente a competir en el campeonato europeo y aceptó. Pasó la 1.ª ronda sin problemas. Eliminó al alemán Rot-Weiss-Essen en los octavos de final. Volvió a pasar la eliminatoria de cuartos de final eliminando al Djurgardens IF sueco, pero cayó en semifinales ante el Stade de Reims francés.

En la década de los años 80 del siglo XX y tras una nefasta gestión económica, el club estuvo al borde de la ruina. Ante esta circunstancia, la directiva de su máximo rival, el Heart of Midlothian, propuso una fusión de ambas entidades, con la intención de formar un club fuerte en la ciudad y que la representara con verdaderas garantías de éxito. Tanto los dirigentes como los aficionados de los Hibs declinaron la invitación, ya que la consideraban una fusión hostil para los intereses y el buen nombre del Hibernian.

Por último, añadir, como dato curioso, dos aspectos. El primero de ellos, que George Best, el genial futbolista norirlandés, jugó en el Hibernian FC durante las temporadas 1979/1980 y 1980/1981. El segundo, que el famoso Celtic de Glasgow, en el año 1903, adoptó para sí los colores que vistió el Hibernian durante la década de 1870, es decir, camiseta a rayas horizontales verdes y blancas.

ALBERTO VEGUE

HIBERNIAN FC, IRLANDESES EN ESCOCIA