LOS NOBLES DEL FÚTBOL

Hace algunas semanas hablamos en algunas notas de los llamados «malos» del fútbol. En concreto, mencionamos a ciertos tipos de jugadores que usan artimañas o tretas, fuera del reglamento, para lograr sus objetivos durante la celebración de un encuentro de fútbol. En general, estas fullerías se traducen en actos que desembocan en situaciones de una mayor o menor violencia hacia el contrario y, en una gran parte de las veces, en una ventaja que favorece al infractor. Por eso, habitualmente, se penan y se castigan y suelen ser repudiadas, pero también tienen su público entre los aficionados. Jugadores con este tipo de características pueblan todas las ligas del mundo, sin distinción, y han existido, existen y, por supuesto, existirán.

Vamos, pues, después de esta introducción y puesta en escena, a centrar el artículo de hoy, que basará su contenido en nominar a aquellos jugadores (o más bien un grupo reducido de ellos, nombrarlos a todos sería imposible) que han protagonizado, a lo largo de toda su carrera, un comportamiento completamente contrario al especificado al comienzo de esta nota. En definitiva, nos estamos refiriendo a aquellos jugadores correctos hacia las normas, los contrarios, los patrones, etc.; en resumen, hacia aquellos deportistas que respetan el orden establecido. Y aunque, a mi entender, son bastante menos que los llamados «malos», también tienen su público y su aceptación mayoritaria entre todos los aficionados.  

La contestación a la pregunta: ¿quién ha sido el jugador más limpio en la historia del fútbol desde el año 1970 hasta nuestros días? La respuesta es muy clara y no admite polémica alguna. El jugador más limpio que ha existido hasta la fecha ha sido el inglés Gary Lineker. Este extraordinario jugador de las décadas de los años 80 y 90 del siglo XX, jugó alrededor de 567 partidos en equipos como Leicester FC, Everton FC, Barcelona FC, Tottenham Hotspur FC y Nagoya Grampus Eight, a los que hay que sumar los disputados con la selección de Inglaterra, y nunca jamás vio una tarjeta roja. Es más, no vio ni tan siquiera una tarjeta amarilla durante ese periodo de 15 años ininterrumpidos jugando al fútbol y en primer nivel. Caso inédito y único en el mundo que se ha dado hasta el día de hoy.

Pero el caso de Lineker no es el único destacable por su nobleza. Existe un buen número de jugadores que son considerados como jugadores limpios y que no han sufrido, a lo largo de su carrera futbolística, ninguna expulsión de un terreno de juego. Pero, a diferencia de Lineker, sí han visto durante sus extensas trayectorias un número dispar de tarjetas amarillas de amonestación. El número de futbolistas a destacar bajo esta circunstancia es sumamente amplio, por lo que, obviamente, solo nos vamos a referir a los casos con más renombre y que nos puedan sonar a todos.

El primero a destacar es el alemán Philipp Lahm, defensa del Bayern Münich, VfB Stuttgart e internacional por Alemania, que disputó en su carrera profesional más de 700 partidos sin sufrir ninguna expulsión. Pese a jugar en la defensa, estuvo más de un año sin cometer ninguna falta en un encuentro.

Raúl González (España). Jugaba de delantero y disputó más de 1000 partidos en su vida profesional. Nunca fue expulsado de un terreno de juego. Jugó en el Real Madrid, FC Schalke 04, Al Sadd SC (Qatar) y New York Cosmos, además de ser internacional por España en numerosas ocasiones.

Andrés Iniesta (España). Centrocampista de la selección española. Jugador emblemático del FC Barcelona, Vissel Kobe (Japón) y  Emirates Club (EAU). Sin expulsiones pese a sus más de 950 encuentros oficiales disputados.

Michel Platini (Francia). Más de 650 partidos jugados y sin tarjetas rojas.

Quisiera finalizar con dos casos especiales. Se trata de dos jugadores británicos que marcaron época. El primero de ellos es Ryan Giggs. Este galés, que hizo carrera en el Manchester United, jugó más de 960 partidos y nunca recibió una tarjeta roja directa, aunque sí dos amarillas, por lo que tuvo que abandonar el terreno de juego.

El último personaje al que me quiero referir es otro jugador británico, en este caso inglés, que fue un caballero tanto dentro como fuera de los terrenos de juego. Es ni más ni menos que Sir Stanley Matthews. Jugaba de extremo derecho y militó solo en dos equipos, ambos de la liga inglesa, el Stoke City FC y el Blackpool FC. Fue internacional por Inglaterra hasta en 54 ocasiones. Jugador longevo, jugó hasta los 50 años y fue en su tiempo, e incluso mucho después, el paradigma de la deportividad. Nunca fue expulsado de un terreno de juego. En cuanto a las amonestaciones, no se tiene constancia real de que fuera amonestado, porque hasta el año 1970 estas eran verbales y no se registraban (a partir del Mundial de México se impuso en el fútbol el sistema de tarjeta roja para la expulsión y amarilla para la amonestación). No obstante, siempre fue un caballero y una persona muy considerada dentro del ambiente futbolero británico que, precisamente, no era el paradigma de la deportividad.

ALBERTO VEGUE

LOS NOBLES DEL FÚTBOL

ENTREVISTA A JONATAN DI GIOSIA, Director de las fuerzas básicas del CLUB LEON de MÉXICO 🇲🇽

Conversamos con el entrenador español que está desarrollando una gran tarea en el club mexicano, formando juveniles. La cantera, el fair play, su metodología de trabajo, entre otros temas que lleva la charla futbolera.

https://t.co/JmE2cKPGxo

GUSTAVO SÁNCHEZ

ENTREVISTA A JONATAN DI GIOSIA, Director de las fuerzas básicas del CLUB LEON de MÉXICO 🇲🇽

LOS REVESES DEL FÚTBOL

Pocos son los equipos de fútbol, en la historia reciente, que han finalizado sus respectivos campeonatos nacionales totalmente imbatidos y que, sin embargo, no terminaron siendo campeones de la competición. Hay más de un caso en las distintas ligas, pero hoy nosotros vamos a hacer referencia a uno de ellos: la escuadra italiana AC Perugia Calcio.

La AC Perugia Calcio es un equipo de fútbol italiano, de la región de Umbría (en el centro de Italia), nacido en el año 1905 y que disputa sus partidos en el estadio Renato Cursi, con capacidad para 23.500 espectadores. Su estadio lleva el nombre de un centrocampista del equipo que falleció en el año 1977, por un paro cardiaco, en un partido en que se enfrentaban a la Juventus.

Se les conoce como «Grifoni» (Grifos, esos animales mitológicos) y sus colores son el rojo para sus camisetas y el blanco para sus pantalones. Actualmente, compite en la Serie C, 3.º nivel, del fútbol itálico.

Ocupa el puesto n.º 32 en la clasificación histórica de la máxima división italiana, donde debutó en la temporada 1975/1976 y en la que ha disputado hasta un total de 13 campeonatos. Ha debido ser refundado hasta en 3 ocasiones (años 1940, 2005 y 2010) por los importantes problemas económicos en los que se ha visto involucrado el conjunto. A nivel internacional, ha participado en la Copa Intertoto de la UEFA, competición de la que fue campeón en el año 2003, al derrotar al equipo alemán del VfL Wolfsburg.

La AC Perugia Calcio tuvo su momento de gloria, aunque sin final feliz, en la temporada 1978/1979, en la que acabó imbatido el campeonato doméstico. Lamentablemente, no logró obtener el Scudetto, ganándolo finalmente el AC Milan. El mundo del calcio denominó al Perugia de esa temporada como «Il Perugia dei Miracoli» (El Perugia de los Milagros), terminando a la postre como subcampeón en el torneo de fútbol italiano, al finalizar con 3 puntos menos que el citado AC Milan, a pesar de que este perdió 3 partidos de liga. El mayor número de triunfos y el menor número de empates del AC Milan, a lo largo de toda la competición, hicieron posible esta extraña circunstancia. 

La AC Perugia Calcio fue el primer equipo italiano en conseguir la proeza de terminar el campeonato nacional imbatido, aunque no fue el primer equipo de fútbol en conseguirlo. De igual modo, fue el primer equipo itálico en terminar el campeonato imbatido y no ganarlo, lo cual es una auténtica desgracia. Pero esta circunstancia no es un caso aislado del fútbol italiano; en otros campeonatos se han producido situaciones idénticas, es decir, terminar invicto y no ser campeón. Nos acordamos del búlgaro Spartak de Sofía en el año 1951 (ganó el título el CSK Sofía), también del brasileño At. Mineiro en 1977 (terminó el campeonato sin una sola derrota, sucumbiendo en la final en los penaltis ante el Sao Paulo). Años más tarde, temporada 1977/1978, fue el Benfica portugués el que se encontró en la misma situación (ganó la liga el Oporto). En la 1985/1986 le tocó al Galatasaray turco, siendo esta vez el campeón el Beksitas. El más reciente fue en la temporada 2007/2008, en el campeonato serbio, el Estrella Roja terminó imbatido, pero el campeonato lo ganó el Partizán. 

La AC Perugia Calcio contó en sus filas con uno de los mejores y más prolíficos delanteros con que ha contado el fútbol italiano a lo largo de toda su historia. Me estoy refiriendo a Paolo Rossi, quien militó en el club durante 3 temporadas (1978-1981), haciéndolo justo antes de fichar para la Juventus de Turín. También fue el primer equipo italiano en lucir publicidad en sus camisetas, lo hizo en la 1979/1980. Y añadir, que el conjunto fue castigado en el año 1981 con la pérdida de 5 puntos en la competición por el llamado «escándalo totonero» (apuestas clandestinas), a la vez que, por estas circunstancias, alguno de sus futbolistas fueron inhabilitados durante años para la práctica del fútbol.

Un postrer apunte del que casi nadie habla y del que fue protagonista la AC Perugia Calcio en el año 2002. En aquel entonces, militaba en sus filas el futbolista surcoreano Ahn Jung-hwan (primer futbolista surcoreano en competir en la Serie A italiana), conocido con el apodo de «el Beckham coreano». La diosa Fortuna quiso que en el Mundial de Corea 2002 se enfrentaran Corea del Sur e Italia por un puesto en los cuartos de final. El partido terminó en empate, y como por aquel entonces se jugaba una prórroga y estaba vigente la regla del gol de oro (quien marcara en la prórroga ganaba el partido), Corea del Sur, a través del jugador grifone, Ahn Jung-hwan,marcó en el minuto 117 y pasó a cuartos de final, eliminando a toda una poderosa Italia. Una catástrofe cuya represalia tomó cuerpo en la figura del irracional presidente de la Perugia Calcio, un tal Luciano Gaucci, quien despidió de manera fulminante al jugador surcoreano, alegando que había arruinado al fútbol transalpino.

ALBERTO VEGUE

LOS REVESES DEL FÚTBOL

PRESIDENTE DEL LOKOMOTIV PLAVDIN, PROFESIÓN DE RIESGO

Existen en el mundo profesiones peligrosas, tales como la construcción y sus derivados, las fuerzas de seguridad o las dedicadas al mar. También existen profesiones bastante más peligrosas, como los bomberos, los profesionales dedicados a la extinción de incendios o las dedicadas a la minería. Y luego está la de ser presidente del club de fútbol Lokomotiv Plavdin.

¿Por qué digo esto? Pues muy sencillo, porque 5 de los presidentes de este club búlgaro, en los últimos 24 años, han sido asesinados en circunstancias diferentes, pero con un denominador común: la violencia. Vamos a hacer un pequeño resumen sobre las circunstancias que concurrieron en cada uno de ellos.

 El primero en caer fue Georgi Kalapatirov, asesinado en el año 1995 de un tiro en el corazón y en plena calle de la ciudad de Plavdin. 

Su sucesor, Georgi Prodanov, corrió idéntica suerte. También fue abatido en el año 1995, aunque esta vez, el método utilizado fue bastante más sofisticado, ya que sufrió un accidente mortal de tráfico al haber sido cortados los cables de los frenos de su vehículo. 

Seguimos. En el año 1998 le tocó el protagonismo a Petar Petrov-Pesho. El método usado fue más tosco. Recibió, en la puerta de su casa, una ráfaga de tiros de un kalashnikov, con un resultado, a todas luces, incompatible con la vida. 

El cuarto presidente en cuestión, el llamado Nikolai Popov, fue apaleado hasta la muerte y rematado con un desconsiderado tiro en plena calle en la ciudad de Plavdin. Estamos hablando del año 2005.

El quinto en la lista le corresponde a Giorgi Iliev. Y nos volvemos a sofisticar. Fue abatido por un certero disparo de un francotirador, mientras comía apaciblemente en un restaurante a orillas del Mar Negro.

Su sucesor, Alexander Tasev, y sexto en la lista, fue acribillado desde un coche en marcha en la capital del país (Sofía).

¿Cuestión de mala suerte? No.

¿Estar en el sitio no indicado y en el momento más inoportuno? Tampoco.

Parece ser que todos ellos tenían un punto en común: mantenían algún vínculo con organizaciones mafiosas y el crimen organizado en Bulgaria. Temas como la vinculación al VIS (organización criminal), el tráfico de drogas, los amaños de partidos y algunas que otras sospechas de financiaciones mafiosas, algo tenían que ver en estos sucesos violentos.

Y como esta nota es una nota de fútbol, no una crónica de sucesos, añadiremos que el Lokomotiv Plavdin, es el club de fútbol de la ciudad búlgara de Plavdin, situada al sur del país. Fue fundado en el año 1926 y son conocidos con el apodo de «Los Pitufos» y también como «Los Ferroviarios» (por lo de lokomotiv=locomotora, ya que fue fundado por empleados del ferrocarril). Sus colores son el negro y el blanco y disputan sus partidos en el estadio Lokomotiv, con capacidad para 14.500 espectadores. 

El mejor jugador y el que más partidos ha disputado con su camiseta es Hristo Bonev, un emblema de la institución. El club ha obtenido algunos éxitos a nivel local. Fue campeón de liga, por primera vez en su historia, en la temporada 2003/2004 y campeón de la Copa de Bulgaria en 2018/2019 y 2019/2020.

A nivel internacional no ha destacado en exceso. Su mejor clasificación fue llegar a cuartos de final en la extinta Copa de Ferias (temporada 1964/1965), habiendo participado, con más pena que gloria, en las distintas competiciones de la UEFA, siendo la más importante su presencia en la Champions League.

Esta violencia sufrida por algunos de sus dirigentes y narrada en los primeros párrafos, no es exclusiva del fútbol búlgaro. Situaciones algo similares se han dado en diferentes clubes de otros muchos otros países, si bien no con tanta asiduidad ni concentradas en un solo equipo y, muchas de ellas, por motivos totalmente distintos a los narrados en esta nota. 

Un último apunte y un consejo gratuito: si por esas casualidades de la vida, un día, te ofrecen la presidencia del Lokomotiv Plavdin, piénsatelo bien antes de aceptar, porque……

ALBERTO VEGUE

PRESIDENTE DEL LOKOMOTIV PLAVDIN, PROFESIÓN DE RIESGO

HIBERNIAN FC, IRLANDESES EN ESCOCIA

El Hibernian FC es un club de fútbol de la ciudad de Edimburgo, capital de Escocia, y que tiene una curiosa historia, sobre todo en sus inicios como club, que vamos a tratar de contar en las líneas siguientes.

Fue fundado en el año 1875, por lo que se trata de uno de los clubes de fútbol más antiguos de Escocia que, como todos sabemos, es una de las naciones constituyentes de lo que se conoce como el Reino Unido. En concreto, el Hibernian FC es el séptimo club más añejo de los existentes en esa nación. Fue fundado por inmigrantes católicos irlandeses y, como curiosidad, en su fundación, todas las personas que defendieran sus colores en el terreno de juego debían ser abstemias y no solo católicos, sino también practicantes.

Es un conjunto lleno de simbolismos. Su nombre «Hibernian» hace referencia a Irlanda, pero en lengua latina (Hibernia) y adoptaron, desde sus primeros inicios, la camiseta de color verde por la isla de Irlanda (conocida como la isla esmeralda), pantalones blancos y medias verdes. Su escudo hace referencia a sus orígenes primigenios irlandeses. El color del equipo, el verde, haciendo referencia a los paisajes de la isla, a la figura de San Patricio; la imagen del arpa bárdica o irlandesa, instrumento imprescindible en toda música celta. Igualmente, hace alusión a su cuna escocesa con el castillo de Edimburgo, localidad de origen del club; aLeith, en la figura del barco, el barrio marinero al norte de la ciudad de Edimburgo donde fue fundado. En definitiva, su escudo es una llamada a su oriundez migratoria de la isla de Irlanda, sin olvidar sus profundas raíces escocesas. Su lema es «Erin Go Bragh» (Irlanda para siempre).

Son conocidos en todo el país como «Hibs» y ocupan el 5.º lugar en la clasificación histórica de la liga escocesa. Su estadio es el denominado «Easter Road» y tiene una capacidad para 20.500 espectadores. Es conocido popularmente como «The Holy Ground» (La Tierra Santa). Su máximo rival es el Heart of Midlothian, del oeste de la ciudad de Edimburgo, con quien disputa el llamado Derbi de Edimburgo. Este derbi es uno de los más antiguos del mundo, fechándose su primer enfrentamiento en diciembre del año 1875.

El Hibernian FC ha sido 4 veces campeón de la liga escocesa. Fue en las temporadas 1902/1903, 1947/1948, 1950/1951 y 1951/1952. A ello hay que añadir que también ha sido 3 veces campeón de la Copa de Escocia, en los lejanos años de 1887, en 1902 y, más recientemente, en el 2016. 

A nivel internacional, ha participado en la Copa de Europa (1955/1956), en la antigua Copa de Ferias, Recopa de Europa, UEFA Cup/UEFA Europa League, Copa Intertoto, UEFA Conference League, etc.

Es necesario destacar que fue el primer club británico en participar en la primera edición de lo que en aquel entonces se llamaba Copa de Europa, hoy en día Champions League. Ello se debió a una invitación de la UEFA, ya que los campeones de liga, tanto de Inglaterra como de Escocia, no la quisieron disputar. El Hibernian FC, pese a quedar en 5.ª posición en la liga regular, fue invitado oficialmente a competir en el campeonato europeo y aceptó. Pasó la 1.ª ronda sin problemas. Eliminó al alemán Rot-Weiss-Essen en los octavos de final. Volvió a pasar la eliminatoria de cuartos de final eliminando al Djurgardens IF sueco, pero cayó en semifinales ante el Stade de Reims francés.

En la década de los años 80 del siglo XX y tras una nefasta gestión económica, el club estuvo al borde de la ruina. Ante esta circunstancia, la directiva de su máximo rival, el Heart of Midlothian, propuso una fusión de ambas entidades, con la intención de formar un club fuerte en la ciudad y que la representara con verdaderas garantías de éxito. Tanto los dirigentes como los aficionados de los Hibs declinaron la invitación, ya que la consideraban una fusión hostil para los intereses y el buen nombre del Hibernian.

Por último, añadir, como dato curioso, dos aspectos. El primero de ellos, que George Best, el genial futbolista norirlandés, jugó en el Hibernian FC durante las temporadas 1979/1980 y 1980/1981. El segundo, que el famoso Celtic de Glasgow, en el año 1903, adoptó para sí los colores que vistió el Hibernian durante la década de 1870, es decir, camiseta a rayas horizontales verdes y blancas.

ALBERTO VEGUE

HIBERNIAN FC, IRLANDESES EN ESCOCIA

EL TRINCHE CARLOVICH

En el año 1993, cuando Diego Armando Maradona fichó por Newell’s Old Boys, equipo de la ciudad de Rosario, los periodistas manifestaron su alegría y agasajaron a «El Pelusa» diciéndole que había llegado a la ciudad el mejor jugador que había existido hasta esa fecha. Ante esta afirmación, Maradona respondió: «Yo creía que era el mejor, pero desde que llegué a la ciudad solo he oído hablar de un tal Carlovich«. Y no solo Maradona se ha pronunciado en este sentido. De la misma manera, grandes nombres del fútbol argentino han considerado y expuesto la eminencia futbolística del llamado Trinche Carlovich, excelencia, por otra parte, muy por encima de casi la totalidad de jugadores que han existido por esos lares. El mismo César Menotti, todo un docto en la materia, afirmó de él que era el mejor jugador que jamás se haya visto. José Pekerman, otro gran entrenador argentino, dijo de Carlovich que era un humilde y extraordinario jugador. Jorge Valdano valoró a El Trinche como un jugador de una inteligencia superior, un jugador técnico hasta lo vicioso. Y así, un sinfín de nombres importantes del fútbol de ese país lo han reconocido. Sin embargo, El Trinche prefirió mantenerse en la sencillez de un club humilde y, prácticamente, gran parte de su carrera la desarrolló en el modesto Central Córdoba de Rosario, el club que amó y al que dedicó sus mejores momentos balompédicos.

Pero, ¿quién era ese tal Trinche del que todos los rosarinos y no rosarinos hablaban?

Tomás Felipe Carlovich, más conocido como «El Trinche Carlovich», nació en la ciudad de Rosario un 19 de abril del año 1946. Surgió de los potreros del barrio de Belgrano de la ciudad rosarina y pasó por nada menos que 11 equipos a lo largo de su dilatada carrera como jugador, desarrollándose la misma en el denominado fútbol del ascenso. Fue uno de esos llamados nómadas del fútbol, aunque su trote estelar tuvo lugar en el modesto Central Córdoba de Rosario, equipo en el que militó en diversas etapas de su vida, durante las temporadas 1972-1974, en 1978, en 1980-1983 y, finalmente, en 1986. No obstante, y además del llamado fútbol del ascenso, también disputó encuentros en la máxima categoría del fútbol argentino; bien es cierto que solo fueron 4, con el equipo Colón de Santa Fe, allá por el año 1977. Un año después, y desde este equipo, derivó a Central Córdoba de Rosario. 

Carlovich jugaba de volante central. Jugador algo lento, pero de ideas claras y rápidas, poco amante de exhibiciones físicas, con un andar y un correr sosegado y cansino. Un gran dominador del llamado fútbol potrero. De vida deportiva longeva, jugó hasta los 42 años, hizo efectiva su retirada en 1988. Su jugada favorita, y la que le dio una inmensa fama, consistía en hacer caños a los rivales y, en la misma jugada, volvérselo a hacer (lo que se conocía como «el doble caño» o «el caño de ida y vuelta»). Este tipo de jugada le costó más de un altercado con algún que otro rival.

Dice la leyenda que ostenta el récord de mayor tiempo consecutivo en posesión del balón; se habla de 10 segundos seguidos. Pero, claro, es leyenda.

En un partido tuvo un rifirrafe con un jugador contrario y terminó siendo expulsado. Los espectadores que habían ido exclusivamente a verlo armaron tal quilombo que al pobre referí no le quedó más remedio que devolverlo a la cancha y anular la expulsión. Y es que, en aquel tiempo, la gente tanto de Central Córdoba como de los equipos rivales iba a la cancha no a ver a sus equipos, sino a ver al Trinche Carlovich. De ahí se hizo tan famosa y popular la frase célebre en todo el noreste y oeste de Argentina de «Esta noche juega El Trinche».

También cuentan que el equipo neoyorquino del Cosmos lo quiso fichar, pero que el mismísimo Pelé se negó a ello. No quería a nadie a su lado que pudiera hacerle sombra.

Pero lo que de verdad lo hizo mítico ocurrió en el año 1974, un 17 de abril, cuando un combinado de jugadores de los clubes de la ciudad de Rosario (5 por parte de Newell’s Old Boys y 5 por parte de Rosario Central), junto con El Trinche, disputaron un partido amistoso contra la selección argentina, como fase preparatoria para la disputa del Mundial 74 en Alemania. Esta mezcla rosarina le dio tal baile al combinado argentino, teniendo a El Trinche como máxima figura, que el entrenador de la selección (Vladislao Cap) pidió, al final del primer tiempo y cuando esta perdía por 3-0, la retirada del terreno de juego de Carlovich. Hasta ese momento, y reconocido por todo aquel que presenció el encuentro, como el mejor jugador de los 22 sobre el césped.

Y, después de conocer estas circunstancias, ¿por qué no triunfó El Trinche?; ¿por qué no despuntó en 1.ª división?; ¿por qué ningún equipo, de los considerados grandes, optó por su fichaje? La contestación es fácil: porque El Trinche no quiso. No le apetecía alejarse de su familia, de su entorno, de su barrio, de su ciudad. Él amaba esas pequeñas cosas que tenía en Rosario, pero que le faltarían en otros lugares. Además, El Trinche no era un deportista sacrificado. Era más bien un tipo pasota en el esfuerzo, pero que amaba el fútbol (casi más que ir a pescar) y con unas cualidades innatas para su desarrollo. Por todo ello, se ganó el sobrenombre de «El Maradona que no fue». Pero, en fin, vete tú a saber.

El Trinche lo mataron en la ciudad que tanto amaba. Un desalmado hijo de remil putas le atacó en la calle mientras paseaba en bicicleta, provocando su caída y golpeándose la cabeza contra el asfalto. Pese a todos los esfuerzos médicos, Tomás Felipe Carlovich falleció en la mesa de operaciones cuando trataban de recuperarle del traumatismo craneoencefálico que padecía a consecuencia del asalto que sufrió. Era el 8 de mayo de 2020, cuando uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol argentino dejó de existir.

Y todo, por robarle una mísera bicicleta. ¡Manda huevos!

ALBERTO VEGUE

EL TRINCHE CARLOVICH

MEJORES EQUIPOS INGLESES POR REGIONES

Hoy vamos a mezclar un poco de fútbol y geografía. En concreto, fútbol y geografía inglesa. Inglaterra es un país insular que tiene una superficie de 130.400 kilómetros cuadrados (por comparar, España tiene 506.000 km2 y Argentina 2.780.500 km2) y que mantiene una población de 56,5 millones de habitantes. Territorialmente, está dividida en 9 regiones, a saber: Gran Londres, Sudeste de Inglaterra, Sudoeste de Inglaterra, Tierras Medias Occidentales, Tierras Medias Orientales, Noreste de Inglaterra, Noroeste de Inglaterra, Este de Inglaterra y Yorkshire y Humber. Estas 9 regiones citadas acogen a un total de 47 condados, además de la ciudad de Londres. Vamos a detallar, a continuación, los equipos más importantes que representan a cada una de estas regiones.

Gran Londres: Es la región inglesa que más equipos de fútbol de nivel tiene. De todos ellos, el equipo más importante de este ámbito territorial es el Arsenal FC, que juega en la Premier League.

Sudeste de Inglaterra: El Southampton FC, que juega en la Championship (nivel 2 del fútbol inglés).

Sudoeste de Inglaterra: Su principal equipo por historia es el Bristol City FC. Al igual que en el caso anterior, disputa la Championship en esta temporada 2025/2026.

Este de InglaterraIpswich Town FC. Al finalizar la temporada 2024/2025 descendió de categoría, por lo que se desarrolla en la temporada presente en el nivel 2 del fútbol inglés.

Tierras Medias Orientales: El histórico Nottingham Forest FC, de la Premier League, es considerado el mejor equipo actual de esta región.

Tierras Medias OccidentalesAston Villa FC es su mejor representante. Se ubica en la Premier League.

Nordeste de Inglaterra: En esta región, destacamos a «Las Urracas», es decir, al Newcastle United FC. Al igual que muchos de ellos, participa en la Premier League.

Noroeste de Inglaterra: Su máximo representante es el Liverpool FC, equipo de la Premier League y, posiblemente, el mejor equipo inglés del momento y de la historia.

Yorkshire y Humber: Es difícil establecer el mejor en esta región del noreste de Inglaterra. Por historia y por muy poco, le correspondería al Sheffield Wednesday FC. Sin embargo, por lo logrado y acontecido en los últimos años, le correspondería al Sheffield United FC. Si hay que elegir uno, me quedo con el Sheffield United.

Lo comentado no es una ciencia cierta y cada uno tendrá sus gustos y opiniones, pero, siendo justos y objetivos, mi parecer, expresado en los párrafos precedentes, no debe distar mucho de la generalidad.

ALBERTO VEGUE

MEJORES EQUIPOS INGLESES POR REGIONES

CARLOS LAPETRA, EL QUINTO BEATLE ESPAÑOL

¿Qué zaragocista o aficionado al fútbol español no recuerda a esa leyenda de jugadores, bautizada por la prensa del momento como los «Cinco Magníficos»? Esa soberbia generación del equipo maño estaba compuesta por cuatro españoles y un brasileño. ¿Y quiénes eran esos cinco que deleitaban jornada tras jornada a todos los espectadores de los campos españoles? Pues, la formaban el brasileño Canario como extremo derecho, el tinerfeño Santos como interior derecho, el gallego Marcelino como delantero centro, el sevillano Villa como interior izquierdo y el aragonés Carlos Lapetra, siempre jugando por la banda izquierda.

Mencionada esa inigualable y única delantera del equipo zaragocista, hoy nos vamos a dedicar, un poco más, a la figura del zaragozano Carlos Lapetra, verdadera alma mater, imagen e historia de aquel Real Zaragoza de la década de los 60 del siglo XX.

Nacido en la ciudad de Zaragoza, aunque de raíces familiares oscenses, un 29 de noviembre de 1938. Por motivos de estudios se trasladó a la ciudad de Madrid. Su padre no quería saber nada del fútbol y, en los primeros tiempos, se oponía a que su hijo jugara, pero, ya en la ciudad de Madrid y fuera del ambiente opresivo familiar, Carlos Lapetra comenzó a jugar asiduamente. Inició su carrera en un modesto del fútbol del centro de la península como es el Club Deportivo Guadalajara, en la Comunidad de Castilla-La Mancha, que por aquel entonces deambulaba por la 3.ª división española. Hablamos de la temporada 1958/1959.

Al finalizar esa temporada recaló en las filas del Real Zaragoza, escuadra en la que defendió sus colores durante 10 años (1959-1969) y en la que alcanzó sus mayores éxitos deportivos. Como se ha comentado en el inicio, en esos tiempos, coincidió en el equipo maño con unos compañeros de delantera de ensueño, que hicieron las delicias de aficionados y rivales y que sin duda alguna llevaron al Real Zaragoza, quizá salvando el periodo 1992-2006, a los tiempos de máximo esplendor de su historia.

Como todo jugador, tenía su talón de Aquiles; su punto vulnerable era su tendencia a las lesiones. Carlos Lapetra siempre fue muy propenso a caer lesionado y esta frecuencia se repetía con relativa frecuencia. De hecho, fue la causa y razón de su pronta retirada del futbol de élite, allá al final de la temporada 1968/1969, tras no recuperarse de una durísima entrada que le hizo un malencarado defensa del club inglés Everton. 

Un jugador con las características técnicas y la visión de juego de Lapetra debía alcanzar, inexorablemente, la internacionalidad y, de hecho, así fue, hasta en un total de 13 ocasiones, participando activamente en el Mundial de Inglaterra de 1966 y formando parte integrante del once que venció en la final a la URSS en la Eurocopa del año 1964, lo que sin duda fue el primer título internacional importante que consiguió España en fútbol.

A nivel de club y hablando en términos domésticos, también logró muchos reconocimientos y triunfos. Los más destacables fueron la obtención de la Copa del Rey, en aquellos años denominada Copa del Generalísimo, un 5 de julio de 1964, en el estadio Santiago Bernabéu, al imponerse al otro finalista, el Atlético de Madrid, por un resultado de 2-1, con un gol suyo en el minuto 18 del primer tiempo. Y la segunda, un 28 de mayo de 1966, en la misma competición e imponiéndose en la final al entonces denominado Rey de Copas, el Atlético de Bilbao (así se llamaba entonces), con un resultado de 2-0. También uno de los goles llevaba la firma de Carlos Lapetra.

En el aspecto internacional y con su equipo de toda la vida, el Real Zaragoza, resultó vencedor de aquella desaparecida Copa de Ferias, en un duelo fratricida con el conjunto español del Valencia CF y con un tanteador favorable de 2-0 al equipo maño. Este hecho ocurrió al término de la temporada 1963/1964.

Desgraciadamente, Carlos Lapetra nos dejó joven. El día de Nochebuena del año 1995 y en la ciudad que le vio triunfar, Carlos Lapetra falleció a consecuencia de un cáncer. Su huella aún perdura en la capital maña.

ALBERTO VEGUE

CARLOS LAPETRA, EL QUINTO BEATLE ESPAÑOL

LOS GUARDAMETAS

Uno de los puestos más estresantes, peligrosos, ingratos, controvertidos y, a veces, poco reconocidos que existen en el fútbol es el del portero, guardameta, guardavallas, cancerbero, golero, arquero, o como le queramos llamar, ya que a todos estos nombres responde el jugador encargado, y máximo responsable, de no encajar ningún gol durante el transcurso de un partido de fútbol. Además de esta labor fundamental de su cometido, tiene otras, desde mi punto de vista un escalón por debajo en importancia, como son: tener destreza en el juego de pies con el balón, mandar y colocar a toda la línea defensiva, buen posicionamiento (lo que usualmente llamamos colocación) entre los tres palos de una portería, anticipación a la acción de los delanteros contrarios, y un largo etcétera de cualidades anejas a la fundamental, que es impedir que cualquier balón llegue al fondo de las mallas. Ningún jugador de campo tiene más responsabilidad en el desarrollo del juego que un portero de fútbol.

Es más, y soy tajante, un arquero no puede permitirse un fallo grave en su cometido, ya que, en la gran mayoría de los casos, esa circunstancia tendrá consecuencias graves para el resto del equipo e, incluso, podrá influir decisivamente en el resultado final de una contienda. Frecuentemente, el fallo de un arquero suele terminar en algo irreparable para el devenir del equipo, y todo ello sin contar con la pérdida de confianza o la duda que una acción de este tipo acarreará a propios (compañeros) y extraños (público en general). 

Durante el desarrollo de un partido, el portero de cualquier conjunto podrá parar cuanto se le venga encima. Realizará paradas imposibles, atajará disparos a bocajarro, se jugará el tipo frente a los contrarios las ocasiones que sean necesarias, dará pases o asistencias de gol desde su portería, pero como tenga un fallo grosero y ese fallo cueste un gol, aunque a la postre se termine ganando el partido, este guardameta quedará marcado para siempre por esa actuación. No quiero pensar si esta desgracia se repite en algún otro partido, o que un infortunio de este tipo cueste el triunfo final, porque pasará a la historia por ese hecho en concreto, no por los positivos que ha tenido a lo largo de su carrera. Y ejemplos de esto existen unos pocos.

Es lamentable que este relevante cometido, el del cancerbero, no esté suficientemente valorado por los estamentos que regulan las normas imperantes en el día a día futbolero, ni por los de dentro de ese mundillo ni por los de fuera. Y con un ejemplo basta para comprender lo que quiero decir: es irritante comprobar que durante los 68 años desde que se institucionalizó el premio, tan solo un guardameta se haya hecho merecedor de este galardón. El afortunado fue el legendario meta soviético Lev Yashin, quien lo obtuvo en el año 1963, cuando militaba en el Dinamo de Moscú. Desde entonces, el más absoluto vacío.

Después de esta amarga y larga perorata reivindicativa en favor de los arqueros, hoy quería hablar de aquellos cancerberos goleadores y que a veces resultaban ser más goleadores que algún delantero de su equipo. Para no hacer excesivamente larga la nota, detallaremos solo los más significativos.

El primero de ellos es Rogério Ceni. Este portero brasileño desarrolló toda su carrera futbolística en el Sao Paulo FC, equipo con el que jugó más de 1100 partidos. Consiguió la formidable cifra de 132 goles, consiguiendo, además, 2 en un mismo partido. Todo un fenómeno. Era tan buen portero como goleador. Su récord tardará en superarse, si es que llega a ser superado, pues, como veremos a continuación, los porteros goleadores que le siguen quedan a bastante distancia.

José Luis Chilavert, El Guerrero Guaraní, pues es paraguayo de nacimiento, es el segundo en la lista. Consiguió a lo largo de toda su carrera un total de 62 goles, de los que 48 los hizo en el equipo de sus amores, el Vélez Sársfield. Debutó muy joven, a la edad de 15 años, en el CS Luqueño de la 1.ª división paraguaya. Ha jugado también en San Lorenzo de Almagro, Real Zaragoza (España), Racing de Estrasburgo (Francia) y Peñarol (Uruguay). Fue todo un pionero en esto de marcar goles, ya que fue el primer arquero en conseguir un gol de tiro libre directo y también el primer y, hasta ahora, único portero en conseguir un hat-trick.

Jorge Campos, mexicano de nacimiento, es otro de los clásicos porteros-delanteros. Al igual que a su colega colombiano Higuita, le gustaba más jugar fuera que dentro del área. Trotamundos del fútbol, pues militó en un sinfín de equipos (mexicanos y estadounidenses). Marcó, hasta ahora, un total de 47 goles. Todavía se le recuerda por lo arriesgado de su juego como arquero y, sobre todo, por lo extravagante y el colorido de sus indumentarias. En la actualidad, y pese a sus 59 años, se mantiene en activo, jugando al día de hoy en el México FC de la 3.ª Federación Española (5.º nivel).

Johnny Vegas, otro trotamundos del fútbol, en este caso del fútbol perudano, ya que jugó, nada más y nada menos, que en 15 equipos de este campeonato. Anotó a lo largo de su actividad un total de 45 goles. Fue internacional con Perú y jugó, entre otros, en Sporting Cristal, FC Melgar, Cienciano, Alianza Atlético y otros 11 clubes más.

Dimitar Ivanov era un guardameta búlgaro de allá por la mitad de los años 90 hasta la primera década de los 2000, que militó en el Levski Sofía de la 1.ª división búlgara. Tras una década en el Levski, pasó por los clubes turcos Kayserispor y Bursaspor, terminando su carrera en el Anorthorsis Famagusta chipriota. Marcó a lo largo de su carrera como jugador un total de 43 goles, dándose la circunstancia de que todos fueron desde el punto de penalti. Un verdadero especialista.

El colombiano René Higuita, apodado «El Escorpión», por su tendencia a hacer un tipo de paradas que así se denominan, fue tan buen portero como excéntrico personaje. Era lo que podemos considerar un portero-jugador, pues le gustaba salir del área y sumarse al ataque o, cuanto menos, sacar el balón controlado desde el mismo arco. Consiguió un total de 41 goles en su carrera y defendió hasta un total de 15 camisetas de clubes diferentes de distintos países, aunque su club de siempre fue el Atlético Nacional de Medellín.

Ahora haremos referencia a un portero alemán, Hans Jörg Butt, quien con un total de 38 goles se hace merecedor de ser reconocido. Militó durante su trayectoria deportiva en equipos como el Hamburgo SV, Bayern Münich, Bayern Leverkusen y el Benfica portugués. Fue convocado por la selección alemana en distintas ocasiones, disputando 4 partidos con el combinado de la «Die Mannschaft».

Fernando Arturo Patterson, jugador guatemalteco de nacionalidad, aunque costarricense de nacimiento, fue autor de 35 goles a lo largo de su trayectoria como portero de fútbol. Se desarrolló en el fútbol guatemalteco prácticamente durante toda su carrera, en clubes como Cobán Imperial, Xelajú Mario Camposeco, Deportivo Caotepeque y algunos más. En Costa Rica, jugó para Municipal Turrialba y AD San Carlos. Materializó, a lo largo de su trayectoria deportiva profesional, un total de 35 goles. Es el portero centroamericano que más goles ha conseguido en la historia.

ALBERTO VEGUE

LOS GUARDAMETAS