
Pocos son los equipos de fútbol, en la historia reciente, que han finalizado sus respectivos campeonatos nacionales totalmente imbatidos y que, sin embargo, no terminaron siendo campeones de la competición. Hay más de un caso en las distintas ligas, pero hoy nosotros vamos a hacer referencia a uno de ellos: la escuadra italiana AC Perugia Calcio.
La AC Perugia Calcio es un equipo de fútbol italiano, de la región de Umbría (en el centro de Italia), nacido en el año 1905 y que disputa sus partidos en el estadio Renato Cursi, con capacidad para 23.500 espectadores. Su estadio lleva el nombre de un centrocampista del equipo que falleció en el año 1977, por un paro cardiaco, en un partido en que se enfrentaban a la Juventus.
Se les conoce como «Grifoni» (Grifos, esos animales mitológicos) y sus colores son el rojo para sus camisetas y el blanco para sus pantalones. Actualmente, compite en la Serie C, 3.º nivel, del fútbol itálico.
Ocupa el puesto n.º 32 en la clasificación histórica de la máxima división italiana, donde debutó en la temporada 1975/1976 y en la que ha disputado hasta un total de 13 campeonatos. Ha debido ser refundado hasta en 3 ocasiones (años 1940, 2005 y 2010) por los importantes problemas económicos en los que se ha visto involucrado el conjunto. A nivel internacional, ha participado en la Copa Intertoto de la UEFA, competición de la que fue campeón en el año 2003, al derrotar al equipo alemán del VfL Wolfsburg.
La AC Perugia Calcio tuvo su momento de gloria, aunque sin final feliz, en la temporada 1978/1979, en la que acabó imbatido el campeonato doméstico. Lamentablemente, no logró obtener el Scudetto, ganándolo finalmente el AC Milan. El mundo del calcio denominó al Perugia de esa temporada como «Il Perugia dei Miracoli» (El Perugia de los Milagros), terminando a la postre como subcampeón en el torneo de fútbol italiano, al finalizar con 3 puntos menos que el citado AC Milan, a pesar de que este perdió 3 partidos de liga. El mayor número de triunfos y el menor número de empates del AC Milan, a lo largo de toda la competición, hicieron posible esta extraña circunstancia.
La AC Perugia Calcio fue el primer equipo italiano en conseguir la proeza de terminar el campeonato nacional imbatido, aunque no fue el primer equipo de fútbol en conseguirlo. De igual modo, fue el primer equipo itálico en terminar el campeonato imbatido y no ganarlo, lo cual es una auténtica desgracia. Pero esta circunstancia no es un caso aislado del fútbol italiano; en otros campeonatos se han producido situaciones idénticas, es decir, terminar invicto y no ser campeón. Nos acordamos del búlgaro Spartak de Sofía en el año 1951 (ganó el título el CSK Sofía), también del brasileño At. Mineiro en 1977 (terminó el campeonato sin una sola derrota, sucumbiendo en la final en los penaltis ante el Sao Paulo). Años más tarde, temporada 1977/1978, fue el Benfica portugués el que se encontró en la misma situación (ganó la liga el Oporto). En la 1985/1986 le tocó al Galatasaray turco, siendo esta vez el campeón el Beksitas. El más reciente fue en la temporada 2007/2008, en el campeonato serbio, el Estrella Roja terminó imbatido, pero el campeonato lo ganó el Partizán.

La AC Perugia Calcio contó en sus filas con uno de los mejores y más prolíficos delanteros con que ha contado el fútbol italiano a lo largo de toda su historia. Me estoy refiriendo a Paolo Rossi, quien militó en el club durante 3 temporadas (1978-1981), haciéndolo justo antes de fichar para la Juventus de Turín. También fue el primer equipo italiano en lucir publicidad en sus camisetas, lo hizo en la 1979/1980. Y añadir, que el conjunto fue castigado en el año 1981 con la pérdida de 5 puntos en la competición por el llamado «escándalo totonero» (apuestas clandestinas), a la vez que, por estas circunstancias, alguno de sus futbolistas fueron inhabilitados durante años para la práctica del fútbol.
Un postrer apunte del que casi nadie habla y del que fue protagonista la AC Perugia Calcio en el año 2002. En aquel entonces, militaba en sus filas el futbolista surcoreano Ahn Jung-hwan (primer futbolista surcoreano en competir en la Serie A italiana), conocido con el apodo de «el Beckham coreano». La diosa Fortuna quiso que en el Mundial de Corea 2002 se enfrentaran Corea del Sur e Italia por un puesto en los cuartos de final. El partido terminó en empate, y como por aquel entonces se jugaba una prórroga y estaba vigente la regla del gol de oro (quien marcara en la prórroga ganaba el partido), Corea del Sur, a través del jugador grifone, Ahn Jung-hwan,marcó en el minuto 117 y pasó a cuartos de final, eliminando a toda una poderosa Italia. Una catástrofe cuya represalia tomó cuerpo en la figura del irracional presidente de la Perugia Calcio, un tal Luciano Gaucci, quien despidió de manera fulminante al jugador surcoreano, alegando que había arruinado al fútbol transalpino.
ALBERTO VEGUE

















