
Comenzamos el año con una gran entrevista. Paulo Jamelli, futbolista, entrenador y periodista actualmente. Un largo recorrido de una apasionante carrera con este embajador del buen fútbol brasileño
GUSTAVO SÁNCHEZ

Comenzamos el año con una gran entrevista. Paulo Jamelli, futbolista, entrenador y periodista actualmente. Un largo recorrido de una apasionante carrera con este embajador del buen fútbol brasileño
GUSTAVO SÁNCHEZ

Existen en el mundo profesiones peligrosas, tales como la construcción y sus derivados, las fuerzas de seguridad o las dedicadas al mar. También existen profesiones bastante más peligrosas, como los bomberos, los profesionales dedicados a la extinción de incendios o las dedicadas a la minería. Y luego está la de ser presidente del club de fútbol Lokomotiv Plavdin.
¿Por qué digo esto? Pues muy sencillo, porque 5 de los presidentes de este club búlgaro, en los últimos 24 años, han sido asesinados en circunstancias diferentes, pero con un denominador común: la violencia. Vamos a hacer un pequeño resumen sobre las circunstancias que concurrieron en cada uno de ellos.
El primero en caer fue Georgi Kalapatirov, asesinado en el año 1995 de un tiro en el corazón y en plena calle de la ciudad de Plavdin.
Su sucesor, Georgi Prodanov, corrió idéntica suerte. También fue abatido en el año 1995, aunque esta vez, el método utilizado fue bastante más sofisticado, ya que sufrió un accidente mortal de tráfico al haber sido cortados los cables de los frenos de su vehículo.
Seguimos. En el año 1998 le tocó el protagonismo a Petar Petrov-Pesho. El método usado fue más tosco. Recibió, en la puerta de su casa, una ráfaga de tiros de un kalashnikov, con un resultado, a todas luces, incompatible con la vida.
El cuarto presidente en cuestión, el llamado Nikolai Popov, fue apaleado hasta la muerte y rematado con un desconsiderado tiro en plena calle en la ciudad de Plavdin. Estamos hablando del año 2005.
El quinto en la lista le corresponde a Giorgi Iliev. Y nos volvemos a sofisticar. Fue abatido por un certero disparo de un francotirador, mientras comía apaciblemente en un restaurante a orillas del Mar Negro.
Su sucesor, Alexander Tasev, y sexto en la lista, fue acribillado desde un coche en marcha en la capital del país (Sofía).
¿Cuestión de mala suerte? No.
¿Estar en el sitio no indicado y en el momento más inoportuno? Tampoco.

Parece ser que todos ellos tenían un punto en común: mantenían algún vínculo con organizaciones mafiosas y el crimen organizado en Bulgaria. Temas como la vinculación al VIS (organización criminal), el tráfico de drogas, los amaños de partidos y algunas que otras sospechas de financiaciones mafiosas, algo tenían que ver en estos sucesos violentos.
Y como esta nota es una nota de fútbol, no una crónica de sucesos, añadiremos que el Lokomotiv Plavdin, es el club de fútbol de la ciudad búlgara de Plavdin, situada al sur del país. Fue fundado en el año 1926 y son conocidos con el apodo de «Los Pitufos» y también como «Los Ferroviarios» (por lo de lokomotiv=locomotora, ya que fue fundado por empleados del ferrocarril). Sus colores son el negro y el blanco y disputan sus partidos en el estadio Lokomotiv, con capacidad para 14.500 espectadores.
El mejor jugador y el que más partidos ha disputado con su camiseta es Hristo Bonev, un emblema de la institución. El club ha obtenido algunos éxitos a nivel local. Fue campeón de liga, por primera vez en su historia, en la temporada 2003/2004 y campeón de la Copa de Bulgaria en 2018/2019 y 2019/2020.
A nivel internacional no ha destacado en exceso. Su mejor clasificación fue llegar a cuartos de final en la extinta Copa de Ferias (temporada 1964/1965), habiendo participado, con más pena que gloria, en las distintas competiciones de la UEFA, siendo la más importante su presencia en la Champions League.
Esta violencia sufrida por algunos de sus dirigentes y narrada en los primeros párrafos, no es exclusiva del fútbol búlgaro. Situaciones algo similares se han dado en diferentes clubes de otros muchos otros países, si bien no con tanta asiduidad ni concentradas en un solo equipo y, muchas de ellas, por motivos totalmente distintos a los narrados en esta nota.
Un último apunte y un consejo gratuito: si por esas casualidades de la vida, un día, te ofrecen la presidencia del Lokomotiv Plavdin, piénsatelo bien antes de aceptar, porque……
ALBERTO VEGUE

El Hibernian FC es un club de fútbol de la ciudad de Edimburgo, capital de Escocia, y que tiene una curiosa historia, sobre todo en sus inicios como club, que vamos a tratar de contar en las líneas siguientes.
Fue fundado en el año 1875, por lo que se trata de uno de los clubes de fútbol más antiguos de Escocia que, como todos sabemos, es una de las naciones constituyentes de lo que se conoce como el Reino Unido. En concreto, el Hibernian FC es el séptimo club más añejo de los existentes en esa nación. Fue fundado por inmigrantes católicos irlandeses y, como curiosidad, en su fundación, todas las personas que defendieran sus colores en el terreno de juego debían ser abstemias y no solo católicos, sino también practicantes.
Es un conjunto lleno de simbolismos. Su nombre «Hibernian» hace referencia a Irlanda, pero en lengua latina (Hibernia) y adoptaron, desde sus primeros inicios, la camiseta de color verde por la isla de Irlanda (conocida como la isla esmeralda), pantalones blancos y medias verdes. Su escudo hace referencia a sus orígenes primigenios irlandeses. El color del equipo, el verde, haciendo referencia a los paisajes de la isla, a la figura de San Patricio; la imagen del arpa bárdica o irlandesa, instrumento imprescindible en toda música celta. Igualmente, hace alusión a su cuna escocesa con el castillo de Edimburgo, localidad de origen del club; aLeith, en la figura del barco, el barrio marinero al norte de la ciudad de Edimburgo donde fue fundado. En definitiva, su escudo es una llamada a su oriundez migratoria de la isla de Irlanda, sin olvidar sus profundas raíces escocesas. Su lema es «Erin Go Bragh» (Irlanda para siempre).
Son conocidos en todo el país como «Hibs» y ocupan el 5.º lugar en la clasificación histórica de la liga escocesa. Su estadio es el denominado «Easter Road» y tiene una capacidad para 20.500 espectadores. Es conocido popularmente como «The Holy Ground» (La Tierra Santa). Su máximo rival es el Heart of Midlothian, del oeste de la ciudad de Edimburgo, con quien disputa el llamado Derbi de Edimburgo. Este derbi es uno de los más antiguos del mundo, fechándose su primer enfrentamiento en diciembre del año 1875.
El Hibernian FC ha sido 4 veces campeón de la liga escocesa. Fue en las temporadas 1902/1903, 1947/1948, 1950/1951 y 1951/1952. A ello hay que añadir que también ha sido 3 veces campeón de la Copa de Escocia, en los lejanos años de 1887, en 1902 y, más recientemente, en el 2016.

A nivel internacional, ha participado en la Copa de Europa (1955/1956), en la antigua Copa de Ferias, Recopa de Europa, UEFA Cup/UEFA Europa League, Copa Intertoto, UEFA Conference League, etc.
Es necesario destacar que fue el primer club británico en participar en la primera edición de lo que en aquel entonces se llamaba Copa de Europa, hoy en día Champions League. Ello se debió a una invitación de la UEFA, ya que los campeones de liga, tanto de Inglaterra como de Escocia, no la quisieron disputar. El Hibernian FC, pese a quedar en 5.ª posición en la liga regular, fue invitado oficialmente a competir en el campeonato europeo y aceptó. Pasó la 1.ª ronda sin problemas. Eliminó al alemán Rot-Weiss-Essen en los octavos de final. Volvió a pasar la eliminatoria de cuartos de final eliminando al Djurgardens IF sueco, pero cayó en semifinales ante el Stade de Reims francés.
En la década de los años 80 del siglo XX y tras una nefasta gestión económica, el club estuvo al borde de la ruina. Ante esta circunstancia, la directiva de su máximo rival, el Heart of Midlothian, propuso una fusión de ambas entidades, con la intención de formar un club fuerte en la ciudad y que la representara con verdaderas garantías de éxito. Tanto los dirigentes como los aficionados de los Hibs declinaron la invitación, ya que la consideraban una fusión hostil para los intereses y el buen nombre del Hibernian.
Por último, añadir, como dato curioso, dos aspectos. El primero de ellos, que George Best, el genial futbolista norirlandés, jugó en el Hibernian FC durante las temporadas 1979/1980 y 1980/1981. El segundo, que el famoso Celtic de Glasgow, en el año 1903, adoptó para sí los colores que vistió el Hibernian durante la década de 1870, es decir, camiseta a rayas horizontales verdes y blancas.
ALBERTO VEGUE

En el año 1993, cuando Diego Armando Maradona fichó por Newell’s Old Boys, equipo de la ciudad de Rosario, los periodistas manifestaron su alegría y agasajaron a «El Pelusa» diciéndole que había llegado a la ciudad el mejor jugador que había existido hasta esa fecha. Ante esta afirmación, Maradona respondió: «Yo creía que era el mejor, pero desde que llegué a la ciudad solo he oído hablar de un tal Carlovich«. Y no solo Maradona se ha pronunciado en este sentido. De la misma manera, grandes nombres del fútbol argentino han considerado y expuesto la eminencia futbolística del llamado Trinche Carlovich, excelencia, por otra parte, muy por encima de casi la totalidad de jugadores que han existido por esos lares. El mismo César Menotti, todo un docto en la materia, afirmó de él que era el mejor jugador que jamás se haya visto. José Pekerman, otro gran entrenador argentino, dijo de Carlovich que era un humilde y extraordinario jugador. Jorge Valdano valoró a El Trinche como un jugador de una inteligencia superior, un jugador técnico hasta lo vicioso. Y así, un sinfín de nombres importantes del fútbol de ese país lo han reconocido. Sin embargo, El Trinche prefirió mantenerse en la sencillez de un club humilde y, prácticamente, gran parte de su carrera la desarrolló en el modesto Central Córdoba de Rosario, el club que amó y al que dedicó sus mejores momentos balompédicos.
Pero, ¿quién era ese tal Trinche del que todos los rosarinos y no rosarinos hablaban?
Tomás Felipe Carlovich, más conocido como «El Trinche Carlovich», nació en la ciudad de Rosario un 19 de abril del año 1946. Surgió de los potreros del barrio de Belgrano de la ciudad rosarina y pasó por nada menos que 11 equipos a lo largo de su dilatada carrera como jugador, desarrollándose la misma en el denominado fútbol del ascenso. Fue uno de esos llamados nómadas del fútbol, aunque su trote estelar tuvo lugar en el modesto Central Córdoba de Rosario, equipo en el que militó en diversas etapas de su vida, durante las temporadas 1972-1974, en 1978, en 1980-1983 y, finalmente, en 1986. No obstante, y además del llamado fútbol del ascenso, también disputó encuentros en la máxima categoría del fútbol argentino; bien es cierto que solo fueron 4, con el equipo Colón de Santa Fe, allá por el año 1977. Un año después, y desde este equipo, derivó a Central Córdoba de Rosario.
Carlovich jugaba de volante central. Jugador algo lento, pero de ideas claras y rápidas, poco amante de exhibiciones físicas, con un andar y un correr sosegado y cansino. Un gran dominador del llamado fútbol potrero. De vida deportiva longeva, jugó hasta los 42 años, hizo efectiva su retirada en 1988. Su jugada favorita, y la que le dio una inmensa fama, consistía en hacer caños a los rivales y, en la misma jugada, volvérselo a hacer (lo que se conocía como «el doble caño» o «el caño de ida y vuelta»). Este tipo de jugada le costó más de un altercado con algún que otro rival.

Dice la leyenda que ostenta el récord de mayor tiempo consecutivo en posesión del balón; se habla de 10 segundos seguidos. Pero, claro, es leyenda.
En un partido tuvo un rifirrafe con un jugador contrario y terminó siendo expulsado. Los espectadores que habían ido exclusivamente a verlo armaron tal quilombo que al pobre referí no le quedó más remedio que devolverlo a la cancha y anular la expulsión. Y es que, en aquel tiempo, la gente tanto de Central Córdoba como de los equipos rivales iba a la cancha no a ver a sus equipos, sino a ver al Trinche Carlovich. De ahí se hizo tan famosa y popular la frase célebre en todo el noreste y oeste de Argentina de «Esta noche juega El Trinche».
También cuentan que el equipo neoyorquino del Cosmos lo quiso fichar, pero que el mismísimo Pelé se negó a ello. No quería a nadie a su lado que pudiera hacerle sombra.
Pero lo que de verdad lo hizo mítico ocurrió en el año 1974, un 17 de abril, cuando un combinado de jugadores de los clubes de la ciudad de Rosario (5 por parte de Newell’s Old Boys y 5 por parte de Rosario Central), junto con El Trinche, disputaron un partido amistoso contra la selección argentina, como fase preparatoria para la disputa del Mundial 74 en Alemania. Esta mezcla rosarina le dio tal baile al combinado argentino, teniendo a El Trinche como máxima figura, que el entrenador de la selección (Vladislao Cap) pidió, al final del primer tiempo y cuando esta perdía por 3-0, la retirada del terreno de juego de Carlovich. Hasta ese momento, y reconocido por todo aquel que presenció el encuentro, como el mejor jugador de los 22 sobre el césped.
Y, después de conocer estas circunstancias, ¿por qué no triunfó El Trinche?; ¿por qué no despuntó en 1.ª división?; ¿por qué ningún equipo, de los considerados grandes, optó por su fichaje? La contestación es fácil: porque El Trinche no quiso. No le apetecía alejarse de su familia, de su entorno, de su barrio, de su ciudad. Él amaba esas pequeñas cosas que tenía en Rosario, pero que le faltarían en otros lugares. Además, El Trinche no era un deportista sacrificado. Era más bien un tipo pasota en el esfuerzo, pero que amaba el fútbol (casi más que ir a pescar) y con unas cualidades innatas para su desarrollo. Por todo ello, se ganó el sobrenombre de «El Maradona que no fue». Pero, en fin, vete tú a saber.
A El Trinche lo mataron en la ciudad que tanto amaba. Un desalmado hijo de remil putas le atacó en la calle mientras paseaba en bicicleta, provocando su caída y golpeándose la cabeza contra el asfalto. Pese a todos los esfuerzos médicos, Tomás Felipe Carlovich falleció en la mesa de operaciones cuando trataban de recuperarle del traumatismo craneoencefálico que padecía a consecuencia del asalto que sufrió. Era el 8 de mayo de 2020, cuando uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol argentino dejó de existir.
Y todo, por robarle una mísera bicicleta. ¡Manda huevos!
ALBERTO VEGUE

Hoy vamos a mezclar un poco de fútbol y geografía. En concreto, fútbol y geografía inglesa. Inglaterra es un país insular que tiene una superficie de 130.400 kilómetros cuadrados (por comparar, España tiene 506.000 km2 y Argentina 2.780.500 km2) y que mantiene una población de 56,5 millones de habitantes. Territorialmente, está dividida en 9 regiones, a saber: Gran Londres, Sudeste de Inglaterra, Sudoeste de Inglaterra, Tierras Medias Occidentales, Tierras Medias Orientales, Noreste de Inglaterra, Noroeste de Inglaterra, Este de Inglaterra y Yorkshire y Humber. Estas 9 regiones citadas acogen a un total de 47 condados, además de la ciudad de Londres. Vamos a detallar, a continuación, los equipos más importantes que representan a cada una de estas regiones.
Gran Londres: Es la región inglesa que más equipos de fútbol de nivel tiene. De todos ellos, el equipo más importante de este ámbito territorial es el Arsenal FC, que juega en la Premier League.
Sudeste de Inglaterra: El Southampton FC, que juega en la Championship (nivel 2 del fútbol inglés).
Sudoeste de Inglaterra: Su principal equipo por historia es el Bristol City FC. Al igual que en el caso anterior, disputa la Championship en esta temporada 2025/2026.
Este de Inglaterra: Ipswich Town FC. Al finalizar la temporada 2024/2025 descendió de categoría, por lo que se desarrolla en la temporada presente en el nivel 2 del fútbol inglés.

Tierras Medias Orientales: El histórico Nottingham Forest FC, de la Premier League, es considerado el mejor equipo actual de esta región.
Tierras Medias Occidentales: Aston Villa FC es su mejor representante. Se ubica en la Premier League.
Nordeste de Inglaterra: En esta región, destacamos a «Las Urracas», es decir, al Newcastle United FC. Al igual que muchos de ellos, participa en la Premier League.
Noroeste de Inglaterra: Su máximo representante es el Liverpool FC, equipo de la Premier League y, posiblemente, el mejor equipo inglés del momento y de la historia.
Yorkshire y Humber: Es difícil establecer el mejor en esta región del noreste de Inglaterra. Por historia y por muy poco, le correspondería al Sheffield Wednesday FC. Sin embargo, por lo logrado y acontecido en los últimos años, le correspondería al Sheffield United FC. Si hay que elegir uno, me quedo con el Sheffield United.
Lo comentado no es una ciencia cierta y cada uno tendrá sus gustos y opiniones, pero, siendo justos y objetivos, mi parecer, expresado en los párrafos precedentes, no debe distar mucho de la generalidad.
ALBERTO VEGUE