
Hace algunas semanas hablamos en algunas notas de los llamados «malos» del fútbol. En concreto, mencionamos a ciertos tipos de jugadores que usan artimañas o tretas, fuera del reglamento, para lograr sus objetivos durante la celebración de un encuentro de fútbol. En general, estas fullerías se traducen en actos que desembocan en situaciones de una mayor o menor violencia hacia el contrario y, en una gran parte de las veces, en una ventaja que favorece al infractor. Por eso, habitualmente, se penan y se castigan y suelen ser repudiadas, pero también tienen su público entre los aficionados. Jugadores con este tipo de características pueblan todas las ligas del mundo, sin distinción, y han existido, existen y, por supuesto, existirán.
Vamos, pues, después de esta introducción y puesta en escena, a centrar el artículo de hoy, que basará su contenido en nominar a aquellos jugadores (o más bien un grupo reducido de ellos, nombrarlos a todos sería imposible) que han protagonizado, a lo largo de toda su carrera, un comportamiento completamente contrario al especificado al comienzo de esta nota. En definitiva, nos estamos refiriendo a aquellos jugadores correctos hacia las normas, los contrarios, los patrones, etc.; en resumen, hacia aquellos deportistas que respetan el orden establecido. Y aunque, a mi entender, son bastante menos que los llamados «malos», también tienen su público y su aceptación mayoritaria entre todos los aficionados.
La contestación a la pregunta: ¿quién ha sido el jugador más limpio en la historia del fútbol desde el año 1970 hasta nuestros días? La respuesta es muy clara y no admite polémica alguna. El jugador más limpio que ha existido hasta la fecha ha sido el inglés Gary Lineker. Este extraordinario jugador de las décadas de los años 80 y 90 del siglo XX, jugó alrededor de 567 partidos en equipos como Leicester FC, Everton FC, Barcelona FC, Tottenham Hotspur FC y Nagoya Grampus Eight, a los que hay que sumar los disputados con la selección de Inglaterra, y nunca jamás vio una tarjeta roja. Es más, no vio ni tan siquiera una tarjeta amarilla durante ese periodo de 15 años ininterrumpidos jugando al fútbol y en primer nivel. Caso inédito y único en el mundo que se ha dado hasta el día de hoy.
Pero el caso de Lineker no es el único destacable por su nobleza. Existe un buen número de jugadores que son considerados como jugadores limpios y que no han sufrido, a lo largo de su carrera futbolística, ninguna expulsión de un terreno de juego. Pero, a diferencia de Lineker, sí han visto durante sus extensas trayectorias un número dispar de tarjetas amarillas de amonestación. El número de futbolistas a destacar bajo esta circunstancia es sumamente amplio, por lo que, obviamente, solo nos vamos a referir a los casos con más renombre y que nos puedan sonar a todos.

El primero a destacar es el alemán Philipp Lahm, defensa del Bayern Münich, VfB Stuttgart e internacional por Alemania, que disputó en su carrera profesional más de 700 partidos sin sufrir ninguna expulsión. Pese a jugar en la defensa, estuvo más de un año sin cometer ninguna falta en un encuentro.
Raúl González (España). Jugaba de delantero y disputó más de 1000 partidos en su vida profesional. Nunca fue expulsado de un terreno de juego. Jugó en el Real Madrid, FC Schalke 04, Al Sadd SC (Qatar) y New York Cosmos, además de ser internacional por España en numerosas ocasiones.
Andrés Iniesta (España). Centrocampista de la selección española. Jugador emblemático del FC Barcelona, Vissel Kobe (Japón) y Emirates Club (EAU). Sin expulsiones pese a sus más de 950 encuentros oficiales disputados.
Michel Platini (Francia). Más de 650 partidos jugados y sin tarjetas rojas.
Quisiera finalizar con dos casos especiales. Se trata de dos jugadores británicos que marcaron época. El primero de ellos es Ryan Giggs. Este galés, que hizo carrera en el Manchester United, jugó más de 960 partidos y nunca recibió una tarjeta roja directa, aunque sí dos amarillas, por lo que tuvo que abandonar el terreno de juego.
El último personaje al que me quiero referir es otro jugador británico, en este caso inglés, que fue un caballero tanto dentro como fuera de los terrenos de juego. Es ni más ni menos que Sir Stanley Matthews. Jugaba de extremo derecho y militó solo en dos equipos, ambos de la liga inglesa, el Stoke City FC y el Blackpool FC. Fue internacional por Inglaterra hasta en 54 ocasiones. Jugador longevo, jugó hasta los 50 años y fue en su tiempo, e incluso mucho después, el paradigma de la deportividad. Nunca fue expulsado de un terreno de juego. En cuanto a las amonestaciones, no se tiene constancia real de que fuera amonestado, porque hasta el año 1970 estas eran verbales y no se registraban (a partir del Mundial de México se impuso en el fútbol el sistema de tarjeta roja para la expulsión y amarilla para la amonestación). No obstante, siempre fue un caballero y una persona muy considerada dentro del ambiente futbolero británico que, precisamente, no era el paradigma de la deportividad.
ALBERTO VEGUE
