
Hace unos días me entró una curiosidad: ¿cuántos equipos de fútbol hay en Sudamérica que lleven el nombre de un equipo español, el nombre de España o de algo relacionado con España? Pues me puse a investigar, optando por aquellos países que concurren bajo el concepto genérico de «Hispanoamérica», es decir, aquellos países del continente americano que hablan español.
Debo decir que me encontré con bastantes equipos del tipo que estaba buscando y, en la práctica totalidad de los casos, estos conjuntos fueron fundados por españoles emigrantes. Por tanto, son hijos de la emigración que hubo, sobre todo, a lo largo del siglo XX. En un principio y en una gran cantidad de casos, se fundaron como centros o clubes de ocio o de reunión, como lugar de encuentro para que los españoles que se fueron hacia países lejanos tuvieran un punto de unión desde el que seguir ligados a sus costumbres, a su país, a su familia o a sus congéneres. Donde, al entrar en estos clubes, uno se sintiera identificado con sus orígenes, se buscaba una sensación de pertenencia a un colectivo, donde no se perdieran y se compartieran los rasgos identitarios de pertenencia a una comunidad fuera de su patria.
Algunos de estos clubes alcanzaron niveles importantes de competición en el mundo del fútbol. Otros sirvieron solamente para la práctica de un deporte como afición. La mayoría evolucionaron exclusivamente para el solaz y encuentro de personas afines de nacionalidad y no fueron más allá. Algunos se decantaron por la práctica de otras actividades deportivas. Existen, también, otros ciertos clubes que fueron fundados por exiliados españoles que tuvieron que abandonar España al término de la guerra civil española (1936-1939). Aunque los erigidos bajo esta circunstancia han ido desapareciendo a lo largo de los años, sobre todo, a partir de la década de los 50 del siglo XX.
Para confirmar cuanto decimos y dar algunos ejemplos de clubes que se mantienen activos y en pleno vigor al día de hoy, citaremos, entre otros, a Real España y CD Real Sociedad (Honduras); Deportivo Español de Buenos Aires, Centro Social y Recreativo Español (Argentina); Unión Española y Brujas de Salamanca (Chile); Central Español y Villa Española (Uruguay); Ovetense FC (Paraguay); Zamora FC, Centro Hispano de Venezuela y Estudiantes de Mérida (Venezuela); Real Cartagena y Real Santander (Colombia); Unión Española de Lara; FC Ciego de Ávila (Cuba); Barcelona Sporting y Deportivo Cuenca (Ecuador); CD Hércules (El Salvador); Real Madriz (sí, con z) y Real Granada (Nicaragua); CD Guadalajara y Cordobés FC (México).

No podemos dejar de aludir a algunos otros ya desaparecidos, así que nombraremos a: Deportivo Galicia, Deportivo Vasco, Deportivo Español y UD Canarias de Venezuela (Venezuela); Real Iberia, Juventud Asturiana y Deportivo Español de Cuba (Cuba); Gimnástica Española de San José (Costa Rica); Real España, CF Asturias y Atlético Español (México).
Algunos de los citados compiten o compitieron en la máxima categoría del fútbol en sus distintos países. Otros siguen o estuvieron paseando el nombre de su país, de su región o de su ciudad a lo largo de toda la geografía americana.
Pero no solo existen en Hispanoamérica equipos con nombres autóctonos, nombres propios o nombres de algún legado español. También existen otros que, por distintas razones, adoptaron el nombre de algunas formaciones de otros países que, por una circunstancia o por otra, sembraron interés, admiración o nostalgia. Así tenemos en El Salvador el nominado Platense de Zacatecoluca (del Platense argentino); Comunicaciones FC de la ciudad de Guatemala (existe un Comunicaciones FC en Argentina con fecha de fundación anterior); Sacachispas de Chiquimula, también en Guatemala (hay un Sacachispas FC en Argentina); Arsenal de Sarandí en Argentina (hay un Arsenal FC inglés; Everton de Viña del Mar (Chile); en Uruguay, Liverpool de Montevideo (como el club inglés) y River Plate de Montevideo (como el club argentino); Boca Juniors de Tocoa en Honduras,(etc. Y así podríamos seguir nombrando a bastantes equipos que se sienten reconocidos bajo esta particularidad, a lo largo de toda la geografía hispanoamericana.
ALBERTO VEGUE
