
A partir de la liberación de la entrada de futbolistas extranjeros en nuestro país ocurrida en los años 70 y, sobre todo, a partir de la segunda mitad de los años 90 del siglo pasado, España ha sido un país atractivo para los jugadores foráneos, independientemente del país del que procedan.
Históricamente siempre hemos tenido en nuestro fútbol jugadores de múltiples nacionalidades, pero hay algunas de ellas que sobresalen y destacan sobre el resto. En España, por ejemplo, el mayor número de jugadores de procedencia extranjera lo compone el conglomerado argentino con cerca de 1.000 futbolistas registrados desde que se tienen noticias. El segundo país que más jugadores nos ha aportado ha sido Brasil, pero con unas cifras sensiblemente inferiores (estamos hablando de unos 500 jugadores). Uruguay es el tercer país en discordia y, por último, nuestra vecina Francia también ha contribuido con su granito de arena en cuanto al número de futbolistas de origen foráneo en nuestro fútbol.
Para esta temporada que comienza y en el máximo nivel de la Liga española, el número de jugadores registrados nacidos fuera de nuestras fronteras será de 202, frente a un total de 512 inscritos, es decir, un 40 %, lo cual da detalle de la foraneidad de nuestra liga. Argentina vuelve a ser el país que más aporta con 20 jugadores (Atlético de Madrid, Deportivo Alavés y Elche son los que más, con 4 cada uno); los siguientes son los marroquíes con 13 futbolistas, seguidos de Francia, Uruguay y Brasil con 12 cada uno de ellos. El resto de futbolistas extranjeros responde a una variada plurinacionalidad.
Como ya hemos comentado, Argentina ha sido el país del que más se ha nutrido la liga española (excluidos los españoles, por supuesto) y ha sido así desde siempre; de facto, tres de los mejores jugadores del mundo (Di Stéfano, Maradona y Messi) son argentinos y han jugado un número importante de años en España, sobre todo Di Stéfano y Messi. Sin embargo, no ha habido una correlación positiva con el número de jugadores españoles en Argentina. En toda la historia de la liga argentina y, salvo error u omisión, tan solo han sido 27 los futbolistas españoles que han jugado en equipos argentinos de la máxima división. Sí, tan solo 27 jugadores.
El primero de todos ellos fue Pedro Arico Suárez, canario de nacimiento, quien defendió los colores de Ferro Carril Oeste y de Boca Juniors durante más de 300 partidos entre 1926 y 1942. Posteriormente, y como algunos de los que fueron después, se nacionalizó argentino y defendió la casaca albiceleste hasta en 11 ocasiones, bastantes para aquella época.
Al resto de futbolistas españoles que han jugado en la 1.ª división argentina los podríamos dividir en dos grupos muy específicos. Por un lado, aquellos jugadores que nacieron en España, pero que por diversas circunstancias terminaron formándose en Argentina, ya sea porque sus familias fueron emigrantes españoles al país sudamericano buscando una nueva vida, ya fuera por motivos personales de sus padres, ya fuera por motivos laborales, etc. En este grupo tenemos, entre otros, a los hermanos De Saá, que jugaron en Vélez Sarsfield allá por la década de los años 30 del siglo XX; Ramón Cabrero, que lo hizo en el CA Lanús; Jesús Martínez, que defendió varias camisetas, o Ignacio Santamaría, vistiendo la camisola de San Lorenzo de Almagro. Estos últimos vistieron de corto entre los años 60 y 80, también del siglo pasado.
Por otro lado, tras la Guerra Civil Española, hubo un importante grupo de futbolistas que se exiliaron de la España de aquel momento, bien por estar perseguidos por sus ideas políticas o bien por no querer vivir bajo el régimen del general Franco. En este grupo podemos encuadrar a los jugadores del San Lorenzo de Almagro Ángel Zubieta, Isidro Lángara, Emilio Larrazábal y José Iraragorri; a Leonardo Cilaurren y Serafín Aedo, que jugaron en el River Plate, o a Pedro Areso, que lo hizo en Tigre y Racing, por citar a algunos de ellos.
De tiempos mucho más cercanos son Javier Artero, que defendió la camiseta de San Lorenzo, aunque solo lo hizo en tres partidos, y, sobre todo por su fuerte impacto mediático, los dos últimos futbolistas que han jugado por aquellos lares. El primero de ellos fue Iker Muniain, que en el año 2024 fichó por San Lorenzo de Almagro y, un año más tarde, lo hizo el segundo, que no fue otro que Ander Herrera, quien fichó por los xeneizes de Boca Juniors. Aunque a día de hoy ninguno de ellos milita ya en esos equipos: Muniain por los problemas económicos del Ciclón y Herrera por los descartes de la dirección técnica del equipo de Boca.
Para esta temporada, podemos afirmar que ningún jugador de nacionalidad exclusivamente española (no hacemos referencia a los que pueden tener doble nacionalidad) va a disputar el Campeonato de Primera División 2026, también conocido como Liga Profesional 2026.
ALBERTO VEGUE
